<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5912352731394111583</id><updated>2012-02-04T03:31:27.354-08:00</updated><category term='03 La maestra'/><category term='06 La mejor lección'/><category term='04 La vis de Mariano'/><category term='07 La carta de Don Juán'/><category term='13 La romería'/><category term='01 El milagro de San Roque'/><category term='02 El marrano del Arzobispo'/><category term='05 Un encargo muy particular'/><category term='09 Las rogativas'/><category term='12 Pan de plomo'/><category term='10 El horcón maldito'/><category term='11 Los veraneantes boñiga'/><category term='0 Presentación'/><category term='08 El tesoro de los moros'/><category term='14 El olvido'/><title type='text'>MEMORIAS EN BLANCO Y NEGRO</title><subtitle type='html'>Una simple ojeada a estos relatos pudiesen inducir a pensar que es un catálogo de tradiciones, costumbres, oficios, etc., inventario de un mundo rural que desapareció. Pretendo mostrar una sociedad con una forma de vida y de relacionarse, y por consiguiente descubrir unos sentimientos y emociones individuales o colectivas...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://chelugarcia.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>© El autor: José Luís García Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13774426654450181776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCH3cbwt8RI/AAAAAAAAALM/yP7enMPvdPQ/S220/foto.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>15</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5912352731394111583.post-1738935811913001255</id><published>2009-01-03T07:20:00.000-08:00</published><updated>2010-06-12T09:21:26.954-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='0 Presentación'/><title type='text'>Presentación.</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Dicen los psicólogos, y otras personas muy estudiadas, que cuando alguien sufre una desgracia material o espiritual, una pérdida irreparable, o un simple desamor, es conveniente que el desafortunado intente imaginar un escenario distinto. Que, aunque solo sea por un instante, reconozca o prevea la existencia de un mundo mejor en el que merece la pena vivir. Entonces nuestro paciente sufridor hace un esfuerzo por verse en una playa solitaria situada en una isla paradisíaca del Caribe, en donde el agua es azul y las arenas blancas y finas. Lugar en el que muy probablemente a los dos días estuviese muerto de aburrimiento, pidiendo a gritos las risas, los llantos; buscando otro calor, ese que reconocemos como calor humano. Los que nacimos en Villanueva o Villavieja, de Arriba o de Abajo, es lo mismo, tenemos este empeño mas fácil, solo necesitamos volver la vista atrás e imaginarnos por un momento en el pueblo que transcurrió nuestra niñez, aquel pueblo que un día abandonamos pero que nunca nos abandonó, porque siempre nos acompaña en el bagaje de nuestros mejores recuerdos, en nuestro corazón.&lt;br /&gt;Una simple ojeada a estos relatos pudiesen inducir a pensar que es un catálogo de tradiciones, costumbres, oficios, etc., inventario de un mundo rural que desapareció, coincidiendo con la llegada de la democracia a España. No es esa la idea principal de estas Memorias. He pretendido mostrar una sociedad con una forma de vida y de relacionarse, y por consiguiente descubrir unos sentimientos y emociones individuales o colectivas. Espero transmitirlos al lector, intentando evitar caer en la tentación fácil de mostrarla como la Arcadia bucólica, llena de pastores felices y grillos que c&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TBOzpmWNx9I/AAAAAAAAAKk/bNqj2jNb6u4/s1600/00+Comunion+.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 242px; FLOAT: right; HEIGHT: 125px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5481922698689759186" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TBOzpmWNx9I/AAAAAAAAAKk/bNqj2jNb6u4/s320/00+Comunion+.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;antaban por la noches, en que transcurrió nuestra niñez.&lt;br /&gt;Respecto a las fotos, sin duda mejor que los relatos, las tomé prestadas de las páginas Web de pueblos de Castilla y León. Pueden resultar graciosas, pero no ofensivas y la mayoría son más descriptivas y explícitas que los relatos.&lt;br /&gt;Pido disculpas a Cervantes y la Real Academia de la Lengua por las patadas a la Gramática Española.&lt;br /&gt;Por último formulo un deseo:&lt;br /&gt;Que disfrutes leyendo tanto como disfruté yo escribiendo, fue muchísimo.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5912352731394111583-1738935811913001255?l=chelugarcia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chelugarcia.blogspot.com/feeds/1738935811913001255/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/presentacin.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/1738935811913001255'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/1738935811913001255'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/presentacin.html' title='Presentación.'/><author><name>© El autor: José Luís García Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13774426654450181776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCH3cbwt8RI/AAAAAAAAALM/yP7enMPvdPQ/S220/foto.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TBOzpmWNx9I/AAAAAAAAAKk/bNqj2jNb6u4/s72-c/00+Comunion+.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5912352731394111583.post-1695832820423532547</id><published>2009-01-02T09:27:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T11:35:59.120-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='01 El milagro de San Roque'/><title type='text'>I El milagro de San Roque</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Toñín fue despertado aquella mañana, por el mismo despertador que la mayoría de los días de aquél verano, mediante un grito de su madre:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Toñín levántate¡ Son las diez de la mañana, y…¡hay que ir a por agua!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Se hizo el remolón y desde la cama oyó como su madre a media voz murmuraba:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Parece que hoy no se va a comer en esta casa, pero ya... Para colmo es San Roque y su padre aparecerá a comer con invitados, como hace siempre en fiestas. Donde comen cuatro comen seis, dicen todos, pero ninguno trae nada y nadie me ayuda en la cocina. Ya le dije anoche que se había acabado el agua del aljibe, pero él con total pachorra respondió: No te preocupes que mañana temprano estará más fresquita. Se ha ido a cazar y ni siquiera se ha lavado. Bueno se lavará en alguna fuente... ó tal vez ni se lave, según él: “¿total pa qué?”, las codornices no se arriman a los de buen olor.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Mientras nuestro protagonista daba otra vuelta más entre las sábanas, escuchó la última frase y se acordó de lo mucho que le gustaba ir de detrás de su padre cuando cazaba, llevando el morral. Durante un instante vio las muestras de Toby, el perdiguero de Burgos, y hasta su cabeza llegaron los olores de la caza: el olor del rastrojo de paja seca y de la pólvora. ¡Qué se va hacer!, al fin y al cabo la Virgen es sólo un día al año. Hablando de pólvora, pero esta vez de verdad, se llevó la mano a la nariz para sentir que los dedos aún le olían a pólvora de la noche anterior, cuando el Señor Alcalde, con algún chiquito de más, le dejó tirar un cohete. Pensándolo mejor quizás Zacarías el Alcalde no había bebido, simplemente estaba contento porque había ganado al bote, como él. Fue la primera vez que jugó y ganó; jugó una moneda de dos reales que colocó en el cuadro del número cinco y cuando levantaron el bote apareció el cinco, por ello le dieron una moneda de dos pesetas con cincuenta. Pero ¡ojo! que no se enterase su madre, porque entonces se quedaría sin la moneda y con algún zapatillazo a cambio. Su madre siempre decía:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Lo que se gana honradamente, no se desperdicia en el juego.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El recuerdo de la moneda fue lo que le hizo reaccionar definitivamente. De un tirón saltó de la cama y se metió en los pantalones de mahón azul. Con la mano palpó el bolsillo por fuera y aliviado notó la moneda. En ese momento con la seguridad de saber que cada cosa está en su sitio continuó vistiéndose. Con la ceremonia que exige vestirse el día de la Fiesta Mayor del pueblo, se colocó la camisa y posteriormente los tirantes por encima de la misma. Una camisa blanca, con botones crema de hueso, que su madre le hizo el invierno anterior, pero no le dejó estrenar hasta las fiestas del pueblo. Para la víspera estaba perfectamente almidonada y planchada en la silla de la habitación.&lt;br /&gt;Cuando bajó a la cocina encontró encima de la mesa un tazón con sopas de leche, no era cuestión de hacer un esfuerzo tan grande sin estar bien aviado y como no había agua en la casa se dispuso para el trabajo sin lavarse, “¿total pa qué?”.&lt;br /&gt;En el portal tomó el cuadro de madera y los dos baldes de hierro galvanizados, que sino perdían mucho agua por el camino harían bien una cántara. Cuando salió a la calle Lorenzo le recordó sin perdón el día y la hora en que estaba; en verano hay que ir a por agua antes de las diez, pero como ya no había otro remedio tomó con decisión los aperos y enfiló calle abajo. Pasó por delante de la Iglesia, pensó que faltaban casi dos horas para la misa mayor, siguió por delante de la Escuela, blanca, ahora en silencio, al terminar la calle mayor doblo a la derecha hacia la “calle del cura”. Un lado de la misma estaba en sombra y cómo también era bajada aprovechó para tomar un respiro. De un vistazo comprobó que sentados en un banco de piedra, que llamaban “La cama del Rey”, estaban los de siempre: Macario “el de la boina”, Sinfín “el ingeniero”, Urbano “el guasón”, Quintín “el cartero” y Ubaldino “el temeroso”. Pero aquél día no estaban con la indolencia cotidiana de un día más del tórrido verano, les noto revueltos. Había una novedad: un coche pequeño y blanco muy pegado a la pared de la casa de Doña Casilda, sabiamente colocado aprovechando la sombra.&lt;br /&gt;Es preciso advertir aquí que en el pueblo todos sabían lo que era un coche, el veterinario y el médico siempre venían en coche, e incluso alguna vez algún vecino volvió de la ciudad en un taxi negro. Pero en cualquier caso era una novedad y por lo tanto “la comidilla” de la reunión.&lt;br /&gt;Cundo estuvo cerca del grupo Toñín preguntó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿De quién es ese coche? &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV5QUnlsUHI/AAAAAAAAAC4/cAJQreWVRlI/s1600-h/112+gogomovil.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286751327734222962" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 225px; CURSOR: hand; HEIGHT: 132px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV5QUnlsUHI/AAAAAAAAAC4/cAJQreWVRlI/s200/112+gogomovil.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Quintín el cartero, haciendo honor a su oficio de portador de noticias, raudo respondió:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Lo ha traído el señor cura, dicen que lo compró en la capital, pero a mi me parece que es de segunda mano.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Ubaldino “el temeroso”, dudando como siempre, apostilló:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Es de una marca muy rara, ha dicho que se llama... ¿Gogomóvil puede ser?.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Sinfín el ingeniero, estuvo en su lugar dando explicaciones mas precisas:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Por el ruido que ha hecho al llegar es un vehículo con un motor de gasolina de dos tiempos y dos cilindros, conozco varios de este tipo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Aquel era un hombre de verdad, pero apodado con dos mentiras que él no inventó. En realidad se llamaba Nicasio pero en el pueblo todos le conocían como Sinfín. Este noble apodo lo consiguió cuando llegó la primera trilladora al pueblo, una Ajuria de segunda mano que compraron la mayoría de los labradores en cooperativa. Como se precisaba un motor potente para mover todos los engranajes de la misma y el tractor estaba ocupado en la siega, Nicasio fue capaz de hacerla funcionar uniendo el engranaje principal al motor de un viejo camión Man mediante una polea sinfín. De chaval ya destacaba en la Escuela, pero no quiso ir al seminario. Cuando volvió de la mili, como su familia era pobre y no disponían de tierras, se puso a trabajar con unos americanos de la Chevron que andaban buscando petróleo.&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286751803866271378" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 296px; CURSOR: hand; HEIGHT: 238px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV5QwVUazpI/AAAAAAAAADA/zNGFq8RhdCA/s320/103+Trilladora.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Esos americanos son como los curas, rápido distinguen a los listos para ficharles.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Afirmaba el padre de Toñín al respecto.&lt;br /&gt;Cuando acabaron el trabajo en España se lo llevaron con ellos a África, en donde cambió de patrón. Anduvo con los alemanes casi veinte años hasta que volvió al pueblo a vivir de los ahorros y algunas chapuzas que hacia en los aperos de labraza. Según decían “sabía inglés, francés y alemán”, y jamás llevaba boina, a lo mas sombrero, como “Quico el rojo”, su amigo. Con este currículum es comprensible, que para la mayoría de las gentes del pueblo, el título de ingeniero estuviese sobradamente reconocido.&lt;br /&gt;A Toñín el coche no le suscitó mayor interés, por lo que cogió de nuevo sus bártulos y siguió camino abajo, dejándoles con el tema del día.&lt;br /&gt;Cerca de la fuente se encontró a Don Servacio el cura, con la sotana negra y un libro con tapas del mismo color entre las manos. Toñín nunca supo para que lo llevaba, pues jamás le veía mirando el misal, si es que era un misal. Con franqueza, el cura no le caía bien, le parecía un tacaño. Le ayudaba a misa cuando le tocaba, ya que todos los chicos del pueblo que habían recibido la primera comunión y aún no trabajaban, eran monaguillos rotativamente por orden suya. Pero jamás, que se sepa, les dio ni un céntimo a ninguno por este “trabajo voluntario”.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Así ya puede comprarse un coche.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pensó para sus adentros . Al llegar a su altura, le saludó con fingido interés.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Buenos días Don Servacio, no le beso la mano porque todavía no me he lavado.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Con tan aparente excusa le esquivó y se dirigió a la fuente. Sin mucho esfuerzo llenó los baldes de agua hasta arriba, los colocó paralelos como a un metro de distancia entre ellos. A continuación colocó el cuadro de madera encima de ambos, después se metió dentro del cuadro y pasando las asas por encima de la madera las tomó con fuerza.&lt;br /&gt;Ahora venía lo peor: subir hasta su casa. Nada más iniciar la marcha retomó un viejo pensamiento:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿A quién se le ocurrió poner la fuente abajo del pueblo y las casas arriba?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Tenía razón su madre cuando decía que el mundo está al revés, aunque quizá no se refería a eso. O quizá tenía razón “Macario el de la boina” cuando decía:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- El que hizo la fuente en la parte baja del pueblo, no subió a su casa ni un vaso de agua en su vida.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Pensándolo bien a Macario, en estos temas del trabajo, no se le podía hacer mucho caso, era tan vago que jamás se quitaba la boina. Su mujer contaba que para cortarle el pelo primero se ponía la boina a un lado y cuando había acabado de cortarle la parte descubierta, cambiaba a ese lado la boina para que le cortase el otro. Antonio, el padre de Toñin, cumplió el servicio militar con Macario, en los Regulares de Ceuta, y siempre contaba que Macario era capaz de quedarse dormido de pie, apoyado en el fusil.&lt;br /&gt;Mientras hacia el camino de regreso siguió dando vueltas a la cabeza:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Tal vez se le ocurrió a un cura, porque a Don Servacio jamás le he visto llevando agua a su casa, ni a la Iglesia, y además Quico “el rojo” siempre dice: Ese cura no pega ni un palo al agua.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Pero en esta idea Toñin dudó, siempre sospechó que no se refería al agua de la fuente, porque a Quico, el cura nunca le cayó bien.&lt;br /&gt;Estos pensamientos recurrentes en cada viaje a por agua, que puede parecer que a Toñin le afligían, en realidad los buscaba, eran la distracción que le permitían hacer buen trecho sin acordarse de que le dolían las manos, los brazos le crecían medio metro cada uno, a la vez que las piernas le encogían en la misma proporción. Otra vez más el truco funcionó y para cuando levantó la vista, ya estaba de vuelta delante de las fuerzas vivas del pueblo que seguían en animada conversación sobre el coche. Eran el momento y lugar idóneos para hacer una parada y descansar.&lt;br /&gt;Ahora la iniciativa en la conversación era de Sinfín quien explicaba con autoridad:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Este coche, como mi Moto Guzi, lleva un motor de dos tiempos, pero a diferencia de mi moto que solo dispone de un cilindro este coche tiene dos, se distingue perfectamente por el ruido de claqué que ha hecho al parar…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Todos iban asintieron periódicamente con la cabeza a cada explicación del ingeniero, como si entendieran de coches y de ruidos de coches, parecía que tuviesen la lección sabida y el tema estuviese superado. En un momento de la explicación Macario cortó, entendió que debía de opinar algo, así que observó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Y esas dos piedras que ha puesto el cura detrás de las ruedas traseras para que son?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Fue justo la pregunta que todos estaban esperando para poder opinar. Por lo que rápido Quintín respondió:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Hombre, pues para frenarlo, ¿No ves que la calle está cuesta abajo?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Urbano también intervino:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Anda ya¡, hasta mi carro tiene un freno de mano para que las ruedas no se muevan cuando está parado.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Como casi siempre Ubaldino sembró la duda:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Pero pueden estar mal los frenos?.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Al final, la autoridad de Sinfín se impuso:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Todos los coches tienen una caja de cambios con velocidades, de modo que vale con que esté una de ellas metida para que la tracción quede bloqueada y las ruedas no anden. Eso de las piedras son manías del cura que no tiene fe en la tecnología.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;En este punto la discusión empezó a decaer, así que Urbano el guasón, señalando las piedras con la vara que tenía entre las manos y dirigiéndose a Toñín, que no había seguido la conversación, le dijo:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Oye chaval, quita esas dos piedras que hay detrás el coche! ¿No sea que luego el cura no pueda salir marcha atrás?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Toñín sin pensarlo dos veces quitó las piedras.&lt;br /&gt;El coche al principio no se movió, parecían confirmarse diversas teorías anteriormente expuestas. Pero, poco a poco, empezó a discurrir hacia atrás, cogió velocidad y enfiló hacia el final de la calle. La calle finalizaba con un escalón de medio metro que daba paso a una era y allí cayó el vehículo sobre sus ruedas traseras, rebotó en las delanteras, y a pesar de que la era tenía la superficie totalmente plana, continuó su trayectoria, por la inercia que luego explicaría Sinfín. En ese momento apareció Casilda, la beata, quien al contemplar el coche sin control y pensando que estaba Don Servacio dentro, exclamó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Por Dios que no le pase nada a ese santo varón!.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;A lo que Quico “el rojo”, también recién llegado, contestó en voz más baja:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- No caerá esa breva.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Al finalizar la era había una acequia para regar las huertas, y fue justo allí donde el coche paró, con dos ruedas en la era y las otras dos en el aire mirando al agua burlonamente.&lt;br /&gt;La madre de Toñín esperaba el agua en la puerta de casa con impaciencia, mientras murmuraba:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Este chaval se distrae con cualquier cosa. Seguro que se ha liado a pedradas con las ranas de fuente, o esta cogiendo lagartijas por el camino.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;De repente le vio acercarse corriendo, en su cara no había miedo, solo pánico. El rostro pálido, con sudor frío, su cuerpo casi tiritando en medio de un bochorno próximo a los cuarenta grados.&lt;br /&gt;La madre le miró, después miró los baldes, entre los dos no hacían ni media cántara de agua. Pregunto:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Que ha pasado?¿Te ocurre algo?&lt;br /&gt;- Nada.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Contesto Toñín, a lo que su madre con sorna respondió:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Pues bien parece que te has bebido la mitad del agua y te ha sentado mal. Porque venir corriendo para llegar tan tarde…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;A las doce, un poco pasadas, se inició la Misa Mayor y a su finalización el desfile de las autoridades con el cura por las calles del pueblo, acompañadas por los músicos y el alguacil que tiraba cohetes.&lt;br /&gt;A las dos del mediodía, con total puntualidad, se inició la comida de fiesta en casa de Toñín. Presidiendo la mesa en un extremo el cura y en el otro el cabeza de familia. En un lateral estaban sentados: un tío abuelo, el alcalde de un pueblo próximo, dos músicos y los abuelos maternos. En otro lado de la mesa: los dos hijos, dos tíos solteros que habían venido de la capital, un cura amigo del cura titular y un tipo pequeño y delgado que no se sabía bien quien le había invitado, en total catorce, y la madre, que comió en la cocina, entre ida y vuelta.&lt;br /&gt;Al principio los invitados no hablaron mucho, aparte de no conocerse, estaba claro que había hambre y los entremeses parecían ser mas interesantes que la conversación. Pasadme el lomo, la ensaladilla o el jamón, fue lo mas oído. Para el segundo plato, el hambre estaba derrotada y las lenguas comenzaron a desatarse. El cura contaba lo sucedido con su coche, para finalizar lanzando preguntas sin respuesta:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Cómo ha podido desaparecer el coche, que estaba aparcado enfrente de mi casa y aparecer en el borde de la acequia?&lt;br /&gt;- ¿Quién ha podido trasladarlo allí?&lt;br /&gt;- ¿Han precisado al menos unos bueyes para arrastrarlo?.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Mientras el cura indignado lanzaba sus interrogantes, iba mirando uno a uno a los comensales, como intentando encontrar en sus rostros las respuestas.&lt;br /&gt;Toñín, con la cabeza agachada, miraba el plato, mientras su abuelo contenía la risa.&lt;br /&gt;El cura del pueblo, invitado por el cura titular, se sintió obligado a contestar, en tono sermón como si estuviese en el púlpito, afirmando:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- En los pueblos ya se sabe… La envidia es el pecado capital que mas extendió el diablo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;A todo esto, el tipo delgado y pequeño, a quien nadie conocía, seguía sin levantar la vista del plato comiendo a dos carrillos, momento en el que Don Servacio se dirigió a él preguntándole:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Y usted que opina?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El hombrecillo, testigo de lo acontecido, sacó de la boca la escápula del conejo que estaba saboreando, bebió un sorbo de vino y con rotundidad afirmó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Sin ninguna duda, ha sido un milagro de San Roque.&lt;br /&gt;- ¿Me está tomando el pelo?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Respondió el cura, a lo que hombrecillo replicó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Bueno¡ ¡ahora resulta que ni los curas creen en los milagros¡.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5912352731394111583-1695832820423532547?l=chelugarcia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chelugarcia.blogspot.com/feeds/1695832820423532547/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/i-el-milagro-de-san-roque.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/1695832820423532547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/1695832820423532547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/i-el-milagro-de-san-roque.html' title='I El milagro de San Roque'/><author><name>© El autor: José Luís García Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13774426654450181776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCH3cbwt8RI/AAAAAAAAALM/yP7enMPvdPQ/S220/foto.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV5QUnlsUHI/AAAAAAAAAC4/cAJQreWVRlI/s72-c/112+gogomovil.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5912352731394111583.post-6870524309038856765</id><published>2009-01-02T09:26:00.004-08:00</published><updated>2011-02-11T04:56:12.606-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='02 El marrano del Arzobispo'/><title type='text'>II El marrano del Arzobispo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;- ¿Sabes lo que más me ha dolido?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Preguntó Macario a Quico, su compañero de marcha.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- No.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Fue la lacónica repuesta que obtuvo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Que me quitasen la boina.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Afirmó el primero con rotundidad. Estas fueron las tres únicas frases que cruzaron en el silencio de la oscura noche nuestros protagonistas, mientras hicieron andando el regreso de la ciudad a sus casas, con el cuerpo molido a palos, intentando evitar los charcos de la carretera, pretendiendo olvidar, como si de una pesadilla se tratase, uno de los días más negros de sus vidas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero vayamos desgranando por partes esta historia, que a veces parecen dos por transcurrir por caminos paralelos e independientes, posteriormente confluyen, para que finalmente el destino los haga divergir con amargura.&lt;br /&gt;Comienza a fraguarse una soporífera tarde de Septiembre. Mientras el Secretario del Arzobispo, con el mapa de la provincia en una mano y una limonada en la otra, preparaba en su despacho de la capital la ruta de visitas pastorales a realizar por los pueblos durante el próximo otoño, Macario “el de la boina”, con un cigarro de Ideales en una mano y porrón de tinto con gaseosa en la otra, desde el quicio de la puerta de la cuadra, observaba a su cerdo con deleite.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Come, come, que para San Martín, te vamos a hacer morcillas, solomillos, jamones, chorizos....&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Decía, por lo bajo, mirándolo con un deseo, que casi rozaba la pasión.&lt;br /&gt;En los días sucesivos, cada uno por su parte continuaban haciendo los preparativos necesarios para cumplir sus propósitos. El Secretario enviaba a los párrocos de los respectivos pueblos a visitar, las cartas correspondientes, en las que explicaba “el espíritu pastoral” que guiaba las visitas, los preparativos necesarios ante el recibimiento, el protocolo a seguir durante los actos, y otras recomendaciones para el mejor desarrollo, “si Dios quiere”, de las mismas; contando, por supuesto y como siempre, con que el Espíritu Santo iluminase con su sabiduría el duro recorrido. Mientras tanto Macario se dedicaba a tareas más prosaicas, iba preparando los ganchos, cuchillos y otros útiles necesarios para la matanza.&lt;br /&gt;Cuando Don Servacio, el cura, comenzó a leer la carta remitida de la capital, saltó del asiento, los nervios le pudieron y sin acabar de leerla, ni reflexionar, se plantó en casa del Señor Alcalde pedáneo, con el sobre en su mano temblorosa.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Mire, mire lo que dice aquí, que el día de San Martín el Señor Arzobispo visitará nuestra Parroquia. Habrá que limpiar las calle de excrementos, adornar los balcones con banderas y ….&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Pero cómo voy a saber lo que hay que hacer si no me deja usted leer la carta?.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Respondió con parsimonia el alcalde, intentando quitarse la modorra de encima y con cara de no muchos amigos, por haber sido despertado de la siesta. Ya con la carta en sus manos, poco a poco fue digiriendo la misiva, hasta que finalizada exclamó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Para un cabo furriel con dos años de servicio en Africa, este dispositivo es pan comido.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;No podía haber ningún fallo organizativo, con el aplomo que daba el saber hacer del Alcalde y ya mas templado el Señor Cura, fueron preparando todo lo necesario para la recepción del “Exclamo y Reverendísimo”.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Que es como hay que tratarle, según dice la carta.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Advertía el cura con firmeza, repitiéndolo en voz baja para memorizarlo.&lt;br /&gt;El Alcalde fue alistando a los vecinos hasta completar la cuadrilla de voluntarios, obligados a limpiar las calles las jornadas de víspera de la ilustre visita.&lt;br /&gt;El Cura reunió voluntariamente a todas las mujeres en la iglesia y distribuyó dos metros de tela por familia para realizar las banderas de España, que obligatoriamente debían cubrir los balcones, y ya de paso tapar los pimientos choriceros, ristras de ajos, cebollas y otros dignos frutos de la tierra que colgaban en ellos.&lt;br /&gt;La tercera persona en colaborar en la organización fue la maestra, aunque bien pudiera decirse que el cura en la práctica ya había dado un golpe de estado en la Escuela, pues durante el mes precedente a la visita las actividades propias se pararon y no hubo otro tema para aprender más que el Catecismo y el tratamiento ya citado, que nadie llegó a entender, ni falta que hacia.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡A ver si su Ilustrísima va a pensar que en este pueblo sois paganos! ¡Que la mayoría de las veces, tal parecéis!.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Afirmaba con desesperación Don Servacio, tras comprobar que la muchachada no había entendido nada acerca del Sacramento de la Confirmación.&lt;br /&gt;Para la maestra quedaron las actividades más propias de su sexo, tales como explicar el decoro y la decencia que las niñas debían advertir en su vestimenta, por lo que ese d&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV5bRmo9zFI/AAAAAAAAADI/Wgc4R-h-xpE/s1600-h/04+Arzobispo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286763370567814226" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 188px; CURSOR: hand; HEIGHT: 212px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV5bRmo9zFI/AAAAAAAAADI/Wgc4R-h-xpE/s200/04+Arzobispo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ía debían llevar calcetines blancos e ir tocadas con velos del mismo color. También ensayaron los cánticos religiosos y preparó a los infantes en el supuesto de que el Arzobispo hiciese alguna pregunta.&lt;br /&gt;Por último faltaba la decoración de la iglesia. Para el día anterior a la visita se encontraba en perfecto estado de revista, incluso la entrada al atrio fue adornada con un arco triunfal hecho con ramas de fresno y flores del que colgaba un letrero de bienvenida.&lt;br /&gt;A grandes rasgos, sólo quedaba un detalle por perfilar en el que la autoridad eclesiástica y la civil no llegaron a un acuerdo. Mientras la primera sostenía que el día de la visita debía considerarse día festivo a todos los efectos, para que el personal pudiese acudir a dar la bienvenida a su arzobispo, la otra decía que de eso nada, que el ganado come todos los días y los vecinos también, que a lo más podría darse fiesta en la Escuela, que para algo habían trabajado tanto los muchachos.&lt;br /&gt;Ajeno a la festividad que se avecinaba, Macario, el que nunca se quitó la boina hasta aquel día, continuaba preparando su fiesta particular, ya solo le faltaba un banco para tener todo a punto. Por este motivo, y conocedor de que a Quico “el rojo” la visita del Arzobispo no le interesaba mucho, fue a pedirle un banco para la matanza.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Y ya de paso, ¿Si me echas una mano para amarrar el cerdo?, que siempre son mejor cuatro manos que dos. Después ya compartiremos las morcillas calentitas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;En ello quedaron, y a la mañana siguiente ambas familias aparecieron por el patio de cuadras de Macario para realizar el ancestral rito de la matanza.&lt;br /&gt;Ajeno a lo que acontecía en el corral de Macario, el Prelado de la Archidiócesis, que había pasado la noche en una pedanía próxima, hizo su aparición, más bien temprano, en un Fiat 1500 de color negro, que algún sabelotodo aseguraba le había prestado el Gobernador Civil y Jefe Provincial del Movimiento. Como era de esperar todos lo ciudadanos del pueblo salieron a recibirle; bueno no todos como ya sabemos pero sí la mayoría, quienes le acompañaron en la denominada por el cura Festividad Eclesiástica. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV5blpF6avI/AAAAAAAAADQ/91jXhMC12lM/s1600-h/22+Matanza.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286763714823482098" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 159px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV5blpF6avI/AAAAAAAAADQ/91jXhMC12lM/s200/22+Matanza.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pero como decía Don Servacio: Los caminos del Señor son inescrutables. Fue en el momento en que la comitiva se dirigía a la Iglesia cuando confluyeron los recorridos hasta entonces paralelos. En el instante en que Macario estaba intentando dar la cuchillada. En un lapsus saltó el cochino del banco y salió corriendo en dirección a la Iglesia, como si quisiera pedir asilo pastoral ante la inminente ejecución. Detrás del animal se lanzó corriendo Ambrosia, la mujer de Quico, y detrás Macario totalmente ofuscado, quién sin pensarlo dos veces, al ver un grupo de gente voceó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Detengan a ese marrano!.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El animal al observarse perseguido intento esconderse, abalanzándose por la trasera de la sotana morada del Exclamo y Reverendísimo, que es como hay que tratarle, y tras arrastrarle dos metros le dejó caído sobre sus posaderas en el suelo&lt;br /&gt;La que se armó allí fue indescriptible; la indignación de unos se mezclaba con las risas de otros, lo cual cabreaba más a los primeros. Pasado el alboroto y griterío inicial, vueltas las aguas a su cauce, en la jerarquía se mantuvieron tres posturas distintas:&lt;br /&gt;El Secretario del Arzobispo solicitó la inmediatamente excomunión para los ofensores del Prelado. El cura y sus seguidores más fieles culparon de todo al alcalde, por no haber declarado el día festivo y haber impedido este tipo de trabajos. El alcalde, ante la insistencia del cura por culparle y viendo el marrón que se le avecinaba, aseguró que detrás de todo ello solo podía estar Quico “el rojo”; que era comunista y manifiestamente ateo.&lt;br /&gt;En menos de media hora un cabo y un número del Benemérito Cuerpo de la Guardia Civil hacían su aparición por el pueblo. Una vez informado suficientemente el cabo del terrible incidente producido, se propuso detener a los malhechores que habían pretendido boicotear la visita de monseñor, no sin antes, con toda la dignidad que el momento exigía, anunciar:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286764029468354034" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 183px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV5b39PGJfI/AAAAAAAAADY/wuT2jXbjpt0/s320/24+Guardia+civil.JPG" border="0" /&gt; &lt;p align="justify"&gt;Juro, que si es preciso, registraré casa por casa, puerta por puerta, hasta que aparezcan los culpables.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No fue necesario, Quico sabía que iba a ser el saco de los palos y procedió a entregarse; a instancias de su mujer, le siguió Macario.&lt;br /&gt;Fue ese el momento en que aquellos caminos juntados por el destino, volvieron a separarse. El Arzobispo subió indignado al vehículo dirigiéndose al Palacio Episcopal, suspendiendo sus actividades, a la espera de recibir confirmación de que con las detenciones practicadas finalizaba la desarticulación del peligroso comando anarquista. Por su parte, la Guardia Civil esposó a Macario y Quico y tras comprobar que no disponían de más esposas, ni espacio en el Citroen 2 CV de color verde para llevar a más personas detenidas, partieron rumbo al cuartelillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El interrogatorio constó de dos partes totalmente diferenciadas según quien fuese el interrogado.&lt;br /&gt;Primero le tocó a Quico, perro viejo en estas lides, quién sabedor de que la mejor solución era cantar la música que más gustase al cabo de la Benemérita, declaró y reconoció a la primera, que lo ocurrido fue un acto de boicot a la visita del Excelentísimo, encargo recibido directamente del Krelim y financiado con el oro de Moscú.&lt;br /&gt;Peor fue lo de Macario, primero porque se empecinó en aseverar que él siempre mató un gorrino el día de San Martín y en el día de autos exclusivamente estaba siguiendo la tradición, sin reconocer su acto de boicot a la visita pastoral, por lo que le cayó la primera somanta de palos. En segundo término, era de sobra conocido que Macario no era “rojo”, pero ¿por qué no reconocía entonces ser miembro de un contubernio judéo-masónico? Cuanto más lo negaba, más palos recibía y para colmo también negaba haber lanzado al cerdo contra el Excelentísimo Arzobispo, con lo que al cabo le faltaba el móvil y el reconocimiento del delito.&lt;br /&gt;El tercer error, y tal vez el mas grave que cometió, fue no quitarse la boina delante de la autoridad. El cabo lo interpretó como un nuevo acto de anarquía, le sublevó de tal manera la osadía del reo, que se la quitó de dos guantazos.&lt;br /&gt;El asunto quedó cerrado cuando apareció por el cuartelillo la mujer del cabo reclamándole para ir a cenar. De repente se acordó que llevaba todo el día encerrado con dos peligrosos delincuentes sin comer nada, intentando realizar el informe que debía acompañar a las declaraciones de los imputados. En un acto de brillantez jurídica decidió dar carpetazo y dejarlo en que todo quedaba en un simple hecho de desorden público por gamberrismo, sancionado con una multa de cincuenta pesetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí, el relato oficial de uno de los acontecimientos mas importantes en la historia de mi pueblo, pero no puedo dejarle al lector con lagunas que pudiesen impedirle conciliar el sueño&lt;br /&gt;¿Qué paso con el gorrino? En el pueblo nadie supo con certeza si murió de la preceptiva cuchillada que conlleva el rito de la matanza o lo mataron a hachazos aquella misma noche nada más llegar a casa, versión sostenida por las malas lenguas.&lt;br /&gt;¿Y el Arzobispo volvió al pueblo? No, jamás volvió Monseñor al pueblo, parte de los muchachos fueron a recibir el sacramento a los pueblos próximos y otros nos quedamos sin confirmar en la fe. De hecho en los pueblos de los alrededores nos conocen con el apodo de “los arzobispillos de Villanueva”.&lt;br /&gt;El asunto del Prelado y el marrano fue tema tabú durante algún tiempo. Nadie se atrevió a hablar de ello, solo Urbano “el guasón” sacó el tema una noche en la tasca de Marcial mientras jugaba al dominó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Quico, ¿Qué tal estaba el marrano del Arzobispo?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Quico le respondió que las morcillas tenían un regusto amargo y no las pudo comer.&lt;br /&gt;También se comentó, en los mentideros del pueblo, que Macario pasó todo el invierno sin probar el chorizo, afirmaba con mal gesto en la cara que “sabía rancio”. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5912352731394111583-6870524309038856765?l=chelugarcia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chelugarcia.blogspot.com/feeds/6870524309038856765/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/ii-el-marrano-del-arzobispo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/6870524309038856765'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/6870524309038856765'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/ii-el-marrano-del-arzobispo.html' title='II El marrano del Arzobispo'/><author><name>© El autor: José Luís García Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13774426654450181776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCH3cbwt8RI/AAAAAAAAALM/yP7enMPvdPQ/S220/foto.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV5bRmo9zFI/AAAAAAAAADI/Wgc4R-h-xpE/s72-c/04+Arzobispo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5912352731394111583.post-3473612910256157154</id><published>2009-01-02T09:26:00.003-08:00</published><updated>2010-09-01T02:30:55.118-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='03 La maestra'/><title type='text'>III La maestra</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Llegó Octubre como todos los años, y con el llegaron los vientos, las lluvias y las nieblas al páramo, pero no llegó la m&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV-Hgmnt1jI/AAAAAAAAADw/hIlO6KoL75g/s1600-h/31+Maestra+en+clase.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5287093481748944434" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 335px; CURSOR: hand; HEIGHT: 230px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV-Hgmnt1jI/AAAAAAAAADw/hIlO6KoL75g/s320/31+Maestra+en+clase.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;aestra. Como era frecuente durante los últimos años la maestra, a punto de cumplir los sesenta y nueve años, estaba enferma. El curso anterior sin ir más lejos, estuvo varios meses sin poder ir a la Escuela, y algunos días sueltos cuando se encontró mejor acudió, pero en clase no paraba de toser y la mayor parte del tiempo permanecía dando cabezadas sobre la mesa que estaba situada cerca de la estufa. Por esta razón, la falta de un maestro, la chavalería campaba a sus anchas por el pueblo la mayoría de los días, y cuando iban a la Escuela, ante tan lacónico panorama, los mayores enseñaban, no se sabe bien que, a los más pequeños.&lt;br /&gt;Ante esta situación, sobradamente conocida por todos, los vecinos decidieron hacer un Concejo, en el que después de largas deliberaciones sobre la necesidad de que los chicos fueran a la Escuela o no, sobre ambas posturas hubo opiniones, llegaron a un acuerdo de que al menos, los hombres y mujeres del mañana, debían de aprender a leer, escribir y manejar las cuatro reglas. Oídas las diversas soluciones y dado que no se encontró alguna que corrigiese el problema de raíz, se decidió nombrar una delegación compuesta por Antonio, Quico “el rojo” y, como no, el Alcalde pedáneo Zacarías, para que visitasen a Don Roberto, diputado provincial por el tercio familiar con residencia en el pueblo, y le expusiesen la necesidad de hacer las gestiones oportunas para conseguir un maestro suplente.&lt;br /&gt;Al finalizar el Concejo, se reunieron los tres delegados con la intención de concretar la visita, pero Quico adelantándose dijo:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Creo que lo mejor para verle es ir a su casa a las dos del mediodía, porque lo que es trabajar no se si trabaja, pero comer, come.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Al día siguiente, a la hora convenida, se presentaron en la casa del diputado, encontrándole totalmente enfrascado en su cotidiana labor de intentar escuchar el parte de las dos de Radio Nacional de España; manual básico de usuario para su instrucción en retórica.&lt;br /&gt;Don Roberto era un hombre más bien joven, tenía unos cuarenta años, pero por la gordura y la incipiente calvicie aparentaba más. Había estudiado el bachiller en el seminario, donde entre otras cosas aprendió el arte maquiavélico de situarse en jerarquía. El bachiller, según decía Quico, no lo acabó porque le gustaban mas las faldas que las sotanas, y el don se lo había puesto él, ya que le pareció imprescindible para ser diputado.&lt;br /&gt;El alcalde, entendiendo le correspondía el primer turno, tomó la palabra y expuso a Don Roberto las penurias por las que venía atravesando la instrucción pública en el pueblo los últimos años y la falta de recogimiento de los muchachos. No es que les afectase a sus hijos, ya mayores y residentes fuera del pueblo, sino que lo habían sufrido sus carnes. Sin ir mas lejos, el curso anterior, los chavales le birlaron, al menos en tres ocasiones, su medio de transporte para dedicarlo hacer carreras, y el pobre burro también era mayor y no estaba para esos trotes. Como resumen apostilló:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Si la autoridad competente no lo remedia nos veremos como en años pasados con los chavales sin aprender “na de na” y haciendo barrabasadas por las calles.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Antonio fue mas concreto:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Por eso hemos pensado que usted, que se mueve bien en la capital, podría dirigirse a quien corresponda y solicitar un maestro.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Para remate, y porque para eso había ido, Quico no quiso marcharse sin largar su discurso sobre la necesidad de la instrucción pública como motor del progreso del pueblo.&lt;br /&gt;Don Roberto, mientras tanto iba mirando el reloj, y pensando más en comer que en lo que le estaban diciendo, decidió que era el momento de quitárselos de encima.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- No os preocupéis que esto queda en buenas manos. El jueves tengo comisión permanente en la Diputación, aprovecharé para ir a ver al Delegado de Educación, quien a buen seguro no echará vuestra reclamación en saco roto.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El domingo a la salida de misa se encontraba la casi totalidad del pueblo. Casi por que como siempre faltaban Quico y Juan “el molinero”, ausencias totalmente justificables. Quico porque era rojo y Juan porque decía que si las ruedas del molino no paraban los domingos, porqué iba a parar él, no obstante, este último las fiestas siempre las celebraba, con tres cuartos de vino por la mañana y otros tantos por la tarde.&lt;br /&gt;Zacarías y Antonio, con estrategia premeditada, esperaron a que saliese el diputado, quién adivinando la espera se demoró. Al cabo de un rato, apareció bien trajeado, con zapatos de punta, el pelo hacia atrás engominado, acompañando al cura, Don Servacio.&lt;br /&gt;Zacarías algo impaciente y tras el saludo de rigor, se dirigió al diputado y le espetó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Roberto¡ ¿qué hay de lo nuestro?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y es que Zacarías al diputado siempre le tuteaba, pues aunque él no se consideraba un político, pensaba que en alguna medida eran colegas y como tal entre autoridades debían tutearse. El diputado, mirando a su alrededor, buscando al personal que todavía quedaba rezagado delante de la Iglesia, alzando la voz, respondió:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Está todo resuelto. Como era de esperar, el Señor. Delegado Provincial de Educación me recibió en su despacho y tras arduas negociaciones se avino a enviar una maestra nueva al pueblo. Luego..., ya sabéis que estas cosas de palacio van despacio, pero si expiden el nombramiento esta semana, para el Pilar vendrá la nueva maestra interina.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras dos horas de tren, quince kilómetros en bicicleta por carretera asfaltada y otras dos de propina, por un camino carretero de zaborra, la maestra se aproximó a la primera casa del pueblo. A primera vista no disponía de más de cincuenta edificios, repartidos simétricamente en ambos lados del camino, que posteriormente pasaba a calle principal. A la finalización de esta, se encontraba la plaza del pueblo, lugar donde hizo su aparición la maestra. Al abrigo de unos soportales seis enlutadas mujeres jugaban a las cartas, con la bicicleta entre l&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV-I9QAEvrI/AAAAAAAAAEA/a8egdKdhKao/s1600-h/33+Abuela+Naipes.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5287095073404927666" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 171px; CURSOR: hand; HEIGHT: 234px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV-I9QAEvrI/AAAAAAAAAEA/a8egdKdhKao/s200/33+Abuela+Naipes.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;as manos la maestra se dirigió a ellas, cuando estuvo cerca preguntó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Podrían decirme donde puedo encontrar al Señor Alcalde?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Las mujeres se miraron en silencio con complicidad, hasta que Basilia con descaro, devolvió otra pregunta:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Usted debe ser la nueva maestra?&lt;br /&gt;- Efectivamente.&lt;br /&gt;- Le estábamos esperando. Hace días que nos dijeron que vendría una maestra nueva, pero... ¿no esperábamos que fuese tan joven?&lt;br /&gt;- ¿Les parece importante la edad?&lt;br /&gt;- No, mejor que sea joven, así no se pondrá enferma como la anterior.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Por eso no se preocupen, gozo de muy buena salud.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Basilia dio por valida la presentación, y entendiendo que tenía un deber de anfitriona, se levantó de la silla y retomó la conversación, ahora como si se conociesen de toda la vida:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- El alcalde es mi marido, pero como es fiesta está con los hombres jugando a los bolos, por si acaso me he anticipado y tengo preparada la llave de la casa, de todos modos ahora le llamo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Lanzó una voz llamando a un chaval para que fuese a buscar al alcalde y ambas emprendieron el camino hacia la casa.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Nada mas llegar a la plaza, nos hemos dado cuenta que usted era la nueva maestra, porque esa cara blanca y sonrosada no se lleva en el campo. La casa no es grande pues es la casa de un maestro no de un labrador, pero verá que está coqueta y bien conservada. Tiene luz eléctrica, bueno, ahora ya la tienen casi todas las casas del pueblo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Cuando estaba abriendo la puerta llegó Zacarías el alcalde.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Disculpe señorita, pero a pesar de que la esperábamos no le hemos visto llegar al pueblo. Estábamos jugando a los bolos y no te puedes despistar, porque en cuanto te despistas te mueven “el mico”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Los tres iniciaron la visita a las diversas estancias de la casa. La planta baja exhalaba un fuerte olor a ganado, la alta en donde se encontraban las habitaciones algo menos, el conjunto se notaba no había sido ventilado desde hacía mucho tiempo y resultaba nauseabundo. Finalizado el recorrido la maestra preguntó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Y el baño? ¿Dónde está el baño?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Sus interlocutores se miraron con extrañeza, hasta que el alcalde con naturalidad contestó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Aquí, mayormente nos bañamos en el río cuando hace buen tiempo. Cuando hace malo calentamos agua hasta llenar un barreño y nos bañamos en la cocina.&lt;br /&gt;- ¿Y el aseo?,¿ donde hacen ustedes sus necesidades?.&lt;br /&gt;- Bueno, eso… abajo, en la cuadra.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Basilia percibiendo que la maestra hablaba de una necesidad concreta, interv&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV-IUZKQofI/AAAAAAAAAD4/Wzk8qGDJl1s/s1600-h/34+Marrano.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5287094371488932338" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 236px; CURSOR: hand; HEIGHT: 185px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV-IUZKQofI/AAAAAAAAAD4/Wzk8qGDJl1s/s200/34+Marrano.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ino:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Perdone, pero tendrá que esperar un momento, porque tengo que sacar la marrana. Como la casa estaba vacía nos permitimos usar la cuadra para criar una cerda.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Solventado este incidente, el alcalde aclaró:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Ya me encargaré yo de que le traigan un carro de paja para envolver las necesidades y cuando le parezca que está sucia la llevamos para estiércol y mando traer otro.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Continuada la visita se fue la luz y el alcalde nuevamente explicó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Primero hemos encendido la bujía de la entrada, luego dos en el piso superior, después dos en las cuadras, está claro que esto no da para tanto.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Después el alcalde entregó las llaves de la casa y de la escuela y se despidieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TH4c_NVgf7I/AAAAAAAAANo/KmAmXlwNxkY/s1600/Inspeccion+Quintanilla+de+Somu%C3%B1o+1947.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5511874866185273266" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 234px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TH4c_NVgf7I/AAAAAAAAANo/KmAmXlwNxkY/s320/Inspeccion+Quintanilla+de+Somu%C3%B1o+1947.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Cuando Lucia, la nueva maestra interina, tomó posesión de los aposentos correspondientes a su primer destino, abrió las ventanas de la “casa del maestro” para no asfixiarse con aquel hedor insoportable y rompió a llorar para no morir de angustia. Pasado un rato intentó serenarse, lo primero que le vino a la cabeza fue ¿como podía salir al día siguiente de aquel lugar perdido en el corazón de la tierra?. Lo segundo, ¿como le explicaría al Delegado de Educación que renunciaba a un puesto de maestra en lo más hondo del subdesarrollo?. No pego ojo en toda la noche, y no por falta de sueño o porque no estuviese cansada. Habían sido demasiadas decepciones en un día para ser su primer destino: la luz que se iba, una casa mal oliente, las necesidades en la cuadra, aquellas mujeres extrañas que respondían con preguntas, la mujer del alcalde que no callaba. Lo que sabía, lo que no apareció en sus pesadillas de aquella noche, es que llevaría toda su vida aquel pueblo y aquella gente en su corazón. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5912352731394111583-3473612910256157154?l=chelugarcia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chelugarcia.blogspot.com/feeds/3473612910256157154/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/iii-la-maestra.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/3473612910256157154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/3473612910256157154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/iii-la-maestra.html' title='III La maestra'/><author><name>© El autor: José Luís García Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13774426654450181776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCH3cbwt8RI/AAAAAAAAALM/yP7enMPvdPQ/S220/foto.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV-Hgmnt1jI/AAAAAAAAADw/hIlO6KoL75g/s72-c/31+Maestra+en+clase.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5912352731394111583.post-8647433000819846315</id><published>2009-01-02T09:26:00.001-08:00</published><updated>2009-04-08T09:16:37.866-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='04 La vis de Mariano'/><title type='text'>IV La vis de Mariano</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;(Uno de los relatos seleccionados para acompañar al ganador del VI Concurso de relatos "Luis del Val" en el libro de 2009)&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;      Si en algo estaban de acuerdo todos los habitantes del pueblo era en reconocer el gracejo y comicidad de Mariano. Desde muy pequeño empezó despuntando en la Escuela con los chistes de pis y caca para ir superándose con la edad, pero su fuerte fueron las imitaciones. El muchacho pasaba muchas horas en casa de su tío Don Roberto diputado provincial por el tercio familiar, quien le sacó de pila, y a falta de hijos le admitía en su casa como si tal fuera. En aquellas largas noches del frío invierno el chaval observaba los gestos y retórica de su padrino, para posteriormente en días señalados, hacer su función. Con la cabeza alta, la vista firme y ademán de auténtico líder, Mariano decía:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Esos muchachos que hemos escolarizado son la garantía de futuro para nuestro pueblo y para España.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;En su desconocimiento del percal, el infante no distinguía la verdad de la mentira, por lo que incluía las promesas jamás cumplidas:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Esa carretera que pronto empezaremos a construir, será por la que llegue el progreso y la prosperidad a nuestro pueblo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Don Roberto ufano, sintiéndose próximo a un objeto de veneración, asentía con la cabeza mientras le escuchaba, para finalizar aseverando:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Que gracia tiene el “jodio chaval”! ¡Es que lo borda!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Adelina, su tía consorte, educada entre monjas y en las cafeterías más finas de la capital, dejaba una preguntaba en el aire con delicadeza:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿De quien habrá heredado este niño la vis?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El muchacho llegó al cenit de su carrera, incluso tocó el cielo con los dedos, cuando se inauguró el Teleclub. La primera referencia que tomó para imitar, fue el discurso del mismísimo Gobernador Civil y Jefe Provincial del Movimiento, protagonista principal del acto inaugural. Durante la semana siguiente al evento, Mariano subido en una silla situada en el centro del local, con los pies juntos, el cuerpo firme, el gesto marcial, un papel en la mano y con la voz a pleno pulmón, decía exaltado:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Este Teleclub que hoy inauguramos, dotado del mas moderno aparato receptor de ondas de tele&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SduyWSFq7BI/AAAAAAAAAEg/qyXNoM9heG4/s1600-h/05+Gobernador.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5322043480550861842" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 207px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SduyWSFq7BI/AAAAAAAAAEg/qyXNoM9heG4/s320/05+Gobernador.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;visión, traerá consigo el conocimiento, y con el vendrá la cultura y el progreso a este pueblo…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;A las pocas semanas de acudir al teleclub aprendió a imitar a los personajes de la televisión:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Del gimnasio a la Casa Campo y de la Casa Campo al gimnasio.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Incluso aprendió a imitar aquel hombrecillo de voz débil y corazón duro, pero esta imitación la hacía siempre a espaldas de su tío el diputado:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Españoles, este pantano que hoy inauguramos es símbolo de la indisoluble unidad de la Patria en lucha contra la pertinaz sequía que asola nuestros campos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mañana entró sonriente en la Escuela, henchido en sus nuevos pantalones largos. Había motivo: no eran unos pantalones sin más. Tras no pocas discusiones había conseguido que tuviesen bolsillos, que su madre hizo como Dios le dio a entender. Llegó tarde, tras perder media hora contemplándose en el espejo, con las manos en los bolsillos, imitando los mejores discursos de su tío. Era su día, porque toda misa requiere su liturgia y el cura sus hábitos, y aquel día, él se vio impecable para actuar. Al entrar, no advirtió que la maestra estaba con compañía pero a ella se dirigió con convicción. Una vez delante de la maestra y acompañante, se dispuso a realizar la mejor imitación de su tío, la función genial con la que sueña todo artista. Introdujo ambas manos en el fondo de los bolsillos hasta tocarse los genitales como hacía su tío, luego mientras tiraba de la tela hacia arriba con los dedos pulgares, exclamó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Tengo un negocio entre manos, que como salga bien, chupamos todos.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;La maestra se quedó lívida, con el corazón parado, mirando a las cuatro esquinas de la escuela, pero no encontró un rincón donde esconderse.&lt;br /&gt;La inspectora totalmente pasmada, solo acertó a decir:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Y este desaguisado, de donde ha salido?.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;A partir de aquel fatídico día la estrella de Mariano declinó, se acabaron los chistes y las imitaciones. Tras un mes sin acudir a la escuela y los severos castigos familiares, se hizo serio y taciturno. No obstante, hay quien actualmente asegura en los mentideros del pueblo, que años mas tarde, cuando marchó a la capital, acabó siendo diputado provincial e imitándose a si mismo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5912352731394111583-8647433000819846315?l=chelugarcia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chelugarcia.blogspot.com/feeds/8647433000819846315/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/iv.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/8647433000819846315'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/8647433000819846315'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/iv.html' title='IV La vis de Mariano'/><author><name>© El autor: José Luís García Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13774426654450181776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCH3cbwt8RI/AAAAAAAAALM/yP7enMPvdPQ/S220/foto.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SduyWSFq7BI/AAAAAAAAAEg/qyXNoM9heG4/s72-c/05+Gobernador.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5912352731394111583.post-9007800319781253737</id><published>2009-01-02T09:24:00.002-08:00</published><updated>2010-06-30T23:31:21.289-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='05 Un encargo muy particular'/><title type='text'>V Un encargo muy particular</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Dos semanas tardó el tío Pascasio en hacer dos ataúdes. En contra de lo que alguien pudiese pensar, no hizo primero uno y después otro, sino que fue simultaneando las diversas tareas de elaboración entre ambos. Empezó un lunes yendo al aserradero de madera para seleccionar y comprar los tablones de pino, adecuados en calidad y medidas para este fin; volvió con el carro a recogerlos y al mediodía ya estaban dispuestos en su taller. Con un lápiz y las imprescindibles ayudas de un metro, una escuadra y un cordel fue trazando sobre los tableros las medidas que entendió conforme a lo especificado por el cliente. Primero definió la longitud, anchura y altura como si de un recipiente mas se tratase, posteriormente sobre las tapas que harían de fondo y frontal fue contorneando a grandes rasgos dos formas humanas.&lt;br /&gt;El tío Pascasio empezó a trabajar de aprendiz en un taller de su pueblo natal Cantalejo haciendo piezas sencillas como la criba o la media fanega, luego cuando le ascendieron a oficial pasó a realizar trabajos más complejos como el trillo. Ya adulto, se estableció en su propio taller realizando aperos de labranza y esporádicamente algún mueble doméstico; pero nunca hasta entonces había realizado un encargo tan particular. Meses antes, en las Ferias y Fiestas que con motivo de San Juan y San Pedro se realizan en Segovia, viendo una demostración de una trilladora Ajuria no pudo contenerse:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Ingenio del diablo!.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Exclamó en voz alta, mientras pensó, por lo bajo, que en un futuro los artesanos de su pueblo que hacían trillos, como él, se quedarían sin trabajo. Fue esta la razón principal que le impulsó a aceptar este singular trabajo requerido por Don Antonio mediante carta manuscrita.&lt;br /&gt;Durante todo el domingo previo al inicio del trabajo leyó y releyó la carta al menos cuatro veces:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Madrid,15 de Diciembre de 1953.&lt;br /&gt;Estimado artesano Pascasio Mardomingo:&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span &gt;&lt;em&gt;A punto de cumplir los 80 años, y debido a los múltiples achaques y dolencias que padezco, presumo pronto mi fin. Para cuando este ineludible y luctuoso día llegue he dispuesto dos encargos:&lt;br /&gt;El primero, ya concluido, ha sido la confección de un traje gris marengo y una camisa blanca con chorreras por nuestro conocido común Anselmo Martín, reputado sastre de Cantalejo. No deseo que me entierren envuelto en un sudario de sayal como a los mendigos, sino vestido como el caballero español que siempre he sido. La otra posibilidad que en algún momento contemplé: ser enterrado con el uniforme de Teniente que llevé el día de la boda, no era de mi agrado, pues me aterrorizaba la idea de que el Señor lo reconozca y me vuelva a adjudicar la misma mujer en el cielo.&lt;br /&gt;El segundo encargo es que deseo me entierren en un ataúd de pino, brotado en la misma tierra que me vio nacer. Conocedor de que es un artesano perfeccionista en el oficio y formal como persona, he decidido solicitarle la realización de este trabajo; estoy seguro no me decepcionará. Respecto a las medidas, cuando me tallé para ir a la Guerra de Cuba la cartilla militar recogió que media 1,72 metros, calculando que he encogido 1 centímetro por década actualmente mediré 1,67; respecto al perímetro corporal el sastre estimó, cuando me hizo el traje, medía 112 centímetros. He aprovechado la ocasión para regalar otro ataúd a mi esposa con motivo de la Adoración de los Reyes, nueva moda esta de los regalos por esas fechas que ha surgido en Madrid los últimos años. Desconozco sus medidas exactas, pero yo le saco la cabeza completa y como perímetro calcule una mesa camilla individual de las que se utilizan en el Casino.&lt;br /&gt;Por último, me comunica Anselmo Martín que no encuentra la forma de realizar el envío del traje y la camisa sin riesgo de deterioro. Haga el favor de ponerse en contacto con él, y si es factible remitan el traje y la camisa dentro de los ataúdes enviándolos mediante el autobús de La Cantalejana vip.&lt;br /&gt;Sin otro particular, atentamente le saluda:&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span &gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;Antonio María De Pedraza&lt;br /&gt;Intendente militar jubilado&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;“Medir cien veces y cortar una”, siempre lo tuvo presente Pascasio. Más en este caso que le facilitaban los perímetros y el tenía que calcular la anchura y altura, y eso de dos por pi por el radio parece muy fácil pero no lo es tanto. Al final de la tarde del lunes, repasados por enésima vez los cálculos y las medidas, cortó los tableros. Posteriormente puso a remojo las tablas que deseaba contornear.&lt;br /&gt;El martes a primera hora colocó por sus extremos las tablas ya húmedas sobre unos estantes, situando unas pesas en los puntos adecuados para que fueran configurando las formas. Ocho días permanecieron las tablas resistiéndose a su deformación, mientras nuestro artesano carpintero se dedicó a realizar las cajas y espigas que precisarían las maderas en sus extremos para un posterior ensamblaje. Finalizada esta tarea comenzó lijar, con tal esmero que para el martes de la semana siguiente todas las tablas estaban mas suaves que el culo de un recién nacido. El miércoles por la mañana, ya entrados en la segunda semana, ensambló cada uno de los ataúdes; por la tarde remató con clavos todos los puntos críticos. El jueves los barnizó, abriendo acto seguido las ventanas del taller para un secado más rápido. El domingo por la mañana contempló su trabajo con orgullo y consideró que estaba finalizado a su gusto. Faltaban tres días para Reyes. Fue a buscar a Anselmo Martín, quién introdujo el traje en un ataúd y la camisa en el otro. Posteriormente entre ambos cargaron las dos piezas en un carro.&lt;br /&gt;El lunes, una hora antes de la salida del autobús que los llevaría a Madrid, Pascasio ya estaba esperando junto al garaje con sus ataúdes encima del carro tirado por dos mulas. Sobre la puerta de las cocheras un cartel anunciaba:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Autobuses La Cantalejana&lt;br /&gt;Veloz y puntual&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Tras dos semanas de entrega total a su trabajo, estas tareas de carga y transporte le generaban inquietud. Una caída o un simple roce podían deteriorar el perfecto acabado de las piezas. Por este motivo deseaba supervisar personalmente el proceso de carga y sujeción al portaequipajes. Ayudado por el chofer y protegiéndolos con unas mantas viejas cargaron los dos ataúdes sobre las barras de la baca, ubicándolos en el centro exacto del techo del autobús. Después los ató y verificó su inmovilidad. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCw19MKmpDI/AAAAAAAAALs/mTDlbqAHeno/s1600/Autobus.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5488821371211785266" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 307px; CURSOR: hand; HEIGHT: 173px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCw19MKmpDI/AAAAAAAAALs/mTDlbqAHeno/s320/Autobus.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tarsicio y Crispín también madrugaron aquel día. Querían ir a Madrid a buscar trabajo. Pero, ¿Con qué pagarían el autobús?, si apenas tenían para unos bocadillos. Hablaron con el chofer y la respuesta fue contundente:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Sin billete no sube nadie al autobús.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Tras varios intentos de ablandarle el corazón, el chofer accedió a dejarles viajar, pero no como pasajeros sino como paquetes sobre el portaequipajes; previo pago de un duro por cabeza una vez estimado su peso, kilo arriba kilo abajo.&lt;br /&gt;Pascasio vio partir el autobús y respiró tranquilo. De camino hacia el taller paró el carro delante de la oficina de telégrafos, entró y puso un telegrama para Don Antonio, con el aviso de que ya estaban en camino los ataúdes y las ropas.&lt;br /&gt;133 kilómetros separaban Cantalejo de Madrid realizando el viaje por la carretera Nacional I(y seguirán separándolas actualmente, si la tierra no ha encogido con los años, ¡qué es muy vieja!). Cuatro horas de viaje anunciaba la CANTALEJANA VYP en su cartel de horarios.&lt;br /&gt;La primera parte del trayecto hasta encontrar la Nacional I era un trazado con escasas curvas y pendientes. De vez en cuando alguna rueda del autobús encontraba un bache, los ataúdes ni se inmutaban, nuestros “pasajeros de a cubierta” botaban como dos muñecos, pese a ser dos mocetones.&lt;br /&gt;Había transcurrido una hora aproximadamente cuando el autobús giró tomando la N-I sentido Madrid. Entonces la carretera se tornó ascendente, mostrando a los viajero las cumbres nevadas de Somosierra. Tarsicio y Crispín empezaron a sentir frío pese a sus gruesos jerseys de lana. Pasada media hora la humedad les había penetrado hasta los huesos y tiritaban helados, a pesar de estar bien pegados el uno junto al otro para intentar mantener el calor. Próximo a la cumbre comenzó a caer agua nieve. Crispín, el más joven, miraba a su compañero con desesperación y éste miraba los ataúdes. La necesidad hizo saltar la chispa del ingenio y ambos decidieron seguir viajando en el portaequipajes, pero a cubierto.&lt;br /&gt;Antes del mediodía Don Antonio recibió el telegrama.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Tranquilo que aún hay tiempo. La Cantalejana nunca fue veloz, pero puntual si; siempre llegó una hora más tarde de lo previsto.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Se dijo a si mismo, mientras intentaba calmar la ansiedad que le embargaba. Como si de un dispositivo militar se tratase llamó por teléfono a un amigo, capitán de caballería en activo, solicitando enviase un camión, un cabo y cuatro reclutas a la estación de destino. El mismo, personalmente, supervisaría las operaciones de descarga y traslado hasta su domicilio.&lt;br /&gt;A las 13 horas en punto, con una hora de retraso exacta, llegó el autobús de Cantalejo, al que esperaba Don Antonio con un escuadra del Ejercito de Caballería. Sin esperar a que parase, señalando con la mano, dijo a los soldados:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Son esos dos bultos que están en la baca, hay que bajarlos con mucho cuidado.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;En el mismo momento en que paró el autobús dos fornidos reclutas ascendieron por la escalera metálica. Liberaron los ataúdes de las ataduras que les sujetaban y se dispusieron a levantar el primero. No podían con el, mas bien lo arrastraban. Don Antonio, indignado ante la ineptitud de aquellos dos blandengues, mandó subir al cabo y a los otros dos reclutas; entre los cinco, con grandes esfuerzos, consiguieron bajar los dos ataúdes. El futuro difunto no podía creerlo. ¿Cómo entre dos hombres no eran capaces de levantar una ataúd de pino que a lo sumo podía pesar sesenta u ochenta kilogramos?. Imposible dar crédito a lo habían visto su ojos, razón por la que pidió abrirlos. Cuando vio aquel gañán de noventa kilos de peso, vestido con un traje gris marengo, tiritando de frío y con los ojos grandes como platos, cayó para atrás al suelo. Posteriormente el cabo abrió el otro ataúd y encontraron al compañero vestido con una camisa blanca con chorreras, en circunstancias muy parecidas al primero.&lt;br /&gt;No hace falta decir que les llevaron detenidos al cuartel. Presentados ante el sargento de guardia surgió la duda de si debían ser encausados por lo militar o por lo civil. Resolvieron el problema optando por dejarles libres, una vez que les quitaron el frío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día siguiente de la Adoración de los Reyes falleció Don Antonio. Jamás se supo a ciencia cierta si de la impresión recibida en la recepción del ataúd, o de la bronca que le propinó su mujer cuando le enseño el regalo. Quienes vieron el cadáver, en el ataúd de pino cantalejano, aseguraron que no estaba amortajado con un traje gris marengo, sino con un uniforme de Teniente, de aspecto muy antiguo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5912352731394111583-9007800319781253737?l=chelugarcia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chelugarcia.blogspot.com/feeds/9007800319781253737/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/v-la-glosopeda.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/9007800319781253737'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/9007800319781253737'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/v-la-glosopeda.html' title='V Un encargo muy particular'/><author><name>© El autor: José Luís García Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13774426654450181776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCH3cbwt8RI/AAAAAAAAALM/yP7enMPvdPQ/S220/foto.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCw19MKmpDI/AAAAAAAAALs/mTDlbqAHeno/s72-c/Autobus.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5912352731394111583.post-7824077130184420641</id><published>2009-01-02T09:24:00.001-08:00</published><updated>2009-12-04T03:59:30.192-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='06 La mejor lección'/><title type='text'>VI La mejor lección</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;(Segundo Premio ex-equo en el XXIII Certamen Literario de la Federación de Centros de Castilla y León en el Pais Vasco)&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cabañas de Virtus es una de las veinticinco pedanías que integran el Municipio de Valle de Valdebezana. Está situada en el extremo septentrional de la provincia de Burgos. Limita al norte con las estribaciones del Sistema Cantábrico, que marcan la divisoria entre provincias y autonomías. Por el sur se extienden más de 20 kilómetros de páramos hasta encontrar al río Ebro. Fueron cruentos campos de batalla en el invierno y primavera de 1937. Guerra de infausto recuerdo en esta comarca, que dejó los pueblos asolados, incluso algunos desaparecidos de facto por los bombardeos, y a sus moradores temerosos, divididos y arruinados. Los mas viejos recuerdan que finalizada la contienda hubo gentes de la zona que sobrevivieron recogiendo casquillos de balas para venderlos a los chatarreros. Hacia el este las mejores tierras de cultivo, pero cuando se inicia el descenso ya es otro valle y otro municipio: Merindad de Valdeporres. Por el oeste un valle burgalés denominado la Vilga o la Virga, que tenía continuidad en Cantabria, fue inundado por un extenso pantano en la cabecera del Ebro. Alcanzó la cota máxima prevista en 1952, dividiendo los territorios burgaleses de los campurrianos. En los años siguientes a su llenado se fue apreciando paulatinamente el cambio del clima y del ecosistema; los labradores dejaron de sembrar cereales, talaron los árboles porque la fruta ya no maduraba y acabaron dedicados a la explotación, casi exclusivamente, del ganado vacuno, caballar y lanar, así como el monocultivo de plantas herbáceas para los citados. El pueblo está situado a una altura de 858 metros, su caserío se reparte entre ambos lados de la carretera nacional 623, distando 86 kilómetros de Burgos y 70 de Santander. Siempre fue lugar de paso, de caballerizas en tiempos lejanos, de parada de autobús y estación de ferrocarril tren en el siglo XX. El tren hullero, de vía estrecha, que se hizo para llevar el carbón de La Robla a los Altos Hornos de Vizcaya, uniendo León y Bilbao, fue el gran dinamizador de este pueblo. La instalación de una estación de tren próxima a una parada de autobús, motivó el establecimiento de algunos servicios. A pesar de ello nunca contó con Escuela ni Iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las situación de este pequeño pueblo, medida en longitud, latitud y altura, determina un clima que proporciona inviernos largos y duros. La mitad del otoño mas bien parece invierno y lo mismo ocurre con parte de la primavera. Es frecuente que nieve varias veces en el año, y se producen múltiples heladas que se alargan días enteros, durante los cuales el termómetro no llega a ascender a cero grados.&lt;br /&gt;Pero para este relato mas que en el clima nos centraremos en el tiempo que tuvo lugar en un período concreto.&lt;br /&gt;Todos hemos oído decir a nuestros mayores: “los inviernos ya no son como los de antes”, e instintivamente nos viene otra frase a la mente: “siempre se exagera”. Sin ninguna duda la memoria de las personas no tiene la fiabilidad de las estadísticas, pero en este caso, contrastados los datos, les asiste la razón. La década de los 50 del pasado siglo XX fue la más fría desde que existen registros de datos meteorológicos en España. Las olas de aire frío continental, a menudo acompañadas de nieve, se sintieron durante los años de 1951 a 1957 en toda la Península, especialmente en el norte, afectando también a las islas Baleares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El año1954 empezó con un tiempo duro, muy duro. Una impresionante nevada caída la Nochevieja se mantuvo hasta pasado los Reyes. Tras unos días de tregua hacia mediados de Enero, cuando llegó el fin de mes el cielo se cubrió otra vez de nubes bajas plomizas. Desde el horizonte que ofrece la carretera, los mayores del pueblo afirmaron con rotundidad:&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;El cielo está “panza burra”, volverá a nevar.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Vaya si nevó, durante varios días seguidos el cielo se fue cayendo en pedazos hasta dejar casi un metro de polvo blanco cubriendo la calles y aceras del pueblo, también caminos y carreteras de acceso al mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por aquel entonces tres niñas y cuatro niños hacíamos diariamente los dos kilómetros que separaban Cabañas de las Escuelas de Cilleruelo de Bezana. Pueblo mas grande, también situado en la N-623, dirección Burgos. El primer lunes de Febrero los chavales salimos antes de finalizar el horario. D. Aquilino el maestro pasó a la contigua Escuela de Niñas sugiriendo a la maestra que marchásemos todos juntos a nuestro pueblo. Los abundantes copos de nieve empezaban a devorar los caminos y temía que pudiésemos perdernos por taparse los senderos. Pero por encima de todo, quiso que hiciésemos el camino de día, ante el riesgo evidente que suponía la falta de visibilidad. Don Aquilino Argüeso era un maestro trabajador y entregado a su profesión, empeñado en hacer hablar a los mudos, tarea en la que consiguió bastantes éxitos.&lt;br /&gt;El martes y el miércoles los infantes, relevados de la obligación de acudir a las Escuelas, nos quedamos en el pueblo alborozados. Pero según fueron pasando los días comprobamos que todo no eran ventajas pues surgieron los naturales inconvenientes. Primero dejaron de pasar los autobuses, después el tren, también el cartero y el panadero. A esto se unieron problemas más graves originados por la incomunicación. Para los veteranos el refrán consuelo “año de nieves, año de bienes”, para los mas jóvenes la aventura y la inconsciencia.&lt;br /&gt;El jueves se corrió la voz por el pueblo:&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;La señora Isabel se encuentra con muchos dolores en la cama y el médico de Cilleruelo no puede llegar.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Había que hacer algo, tenía 37 años y era madre de cuatro hijos. El asunto “daba mala espina”. Todos, los mayores y los niños, salimos pertrechados de palas y azadillas a la carretera nacional, estuvimos abriendo sendero hasta donde pudimos, hasta que nos derrotó el anochecer. El viernes Pedro, el marido de la enferma, consiguió avisar al médico de Cilleruelo de Bezana, quien llegó con gran esfuerzo y dio un mal pronóstico:&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Sin duda tiene una apendicitis aguda, es preciso operarle de urgencia, en poco tiempo puede derivar en una peritonitis y ser fatal.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Pedro tembló instintivamente al oír el diagnóstico y requerimientos. Era conductor profesional, conocía de sobra la situación de incomunicación a la que estaban sometidos desde hacía días:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Pero…¿ si no pueden circular ni los trenes?.&lt;br /&gt;- Hay que trasladarle a un hospital para que le operen de urgencia.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Repitió el médico&lt;br /&gt;Durante todo el día la noticia corrió de puerta en puerta, de boca en boca:&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Isabel está muy grave, sino le llevan al hospital se le llevará un “cólico miserere”.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Aquella tarde los chavales de nuevo volvimos a salir a limpiar la carretera, mientras los mayores en casa de Pedro discutían la forma de llevar a su mujer a un hospital. Hacia donde mirasen todo era nieve en muchos kilómetros y las noticias que escuchaban por la radio no desvelaban una posible ruta. Intentar aproximarse a una estación de tren carecía de sentido, todos los trenes de Renfe y los de vía estrecha de La Robla estaban parados, la nieve rebasaba un metro. El acceso a Burgos a través de kilómetros de páramos nevados sería muy lento ante la urgencia. Dirigirse Bilbao por Soncillo y la Merindad de Sotoscueva tampoco ofrecía solución en tiempo. Quedaba una opción: dirigirse al otro lado del Cantábrico. Una vez en Ontaneda la proximidad del mar atemperaba y la nevada era menor, pudiendo tomarse el ferrocarril. Pero era la opción mas dura inicialmente, puesto que había que salvar el puerto del Escudo.&lt;br /&gt;La decisión final fue evacuar a la enferma a Santander. Para ello era preciso encontrar unos voluntarios para que a turnos transportaran a la enferma en una improvisada camilla, durante una travesía que sería muy dura. Con este fin el medico corrió la voz de que se precisan voluntarios por el pueblo y los pueblos cercanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al amanecer del día siguiente, sábado 5 de Febrero, Pedro observó una multitud delante de su casa. Comprobó que estaban todos los él esperaba que estuviesen para trasladar a su mujer enferma: sus familiares y sus amigos. Detrás, encontró para su sorpresa, que estaba un hombre de cada casa de Cabañas de Virtus y los pueblos cercanos de Cilleruelo, Virtus y Las Cabañas. Todos entendieron que debían de estar allí, el mas fuerte de cada casa, en total unos 80 hombres. No hacía falta tanta gente y despidió a buena parte, dándoles las gracias. Para las 9 de la mañana la enferma ya estaba ubicada sobre una parihuela que transportarían un grupo de valientes dispuestos a salvar el puerto del Escudo.&lt;br /&gt;Al principio la marcha fue un bastante fluida, los porteadores estaban descansados, la nieve estaba dura, pisada con precisión sobre la carretera permitía avanzar con cierta firmeza. La mayoría de los hombres iban delante haciendo camino, los porteadores procuraban coger sus huellas, y el resto intenta arropar a la enferma y su marido.&lt;br /&gt;Pasada la primera hora y media empezaron a subir al puerto del Escudo. La carretera, hasta entonces casi llana y recta, tornó en continuos zigzags ascendentes. El viento había jugado a su antojo con los copos mientras nevó, depositándolos en los entrantes de la carretera, formando neveros de dos y tres metros de profundidad. Los hombres de avanzada se iban hundiendo continuamente hasta mas de la cintura, mientras corregían la trayectoria buscando el punto de paso mas alto. Los porteadores con la improvisada camilla sobre los hombros también se hundían. Llevaban a la enferma atada a los troncos, sino se hubiese caído en cualquier punto del trayecto. Avanzaban 20,15, 10 metros y pedían el relevo extenuados. La dureza de la ascensión fue mellando las fuerzas y solo la firmeza en su convicción de que “hay que llegar”, consiguió, que hacia el mediodía, llegasen a la cumbre.&lt;br /&gt;Una intensa ventisca, a más de 10º bajo cero, acompañó a los valientes durante el escaso trecho llano, antes de empezar el descenso al Valle de Luena. Para entonces, la nieve pegada a los pantalones se había convertido en agua por el calor de los cuerpos, atravesando las telas humedecía los músculos doloridos. Las botas de cuero, bien untadas de grasa animal, habían ido perdiendo su impermeabilidad y el agua encharcado su interior. Después el agua se había ido helando. Primero perdieron la sensibilidad en los dedos de los pies, después dejaron de sentir el pie, pero nadie se quejó. Tampoco la enferma, su marido regularmente introducía nieve en una bolsa que le colocó por la mañana encima del apéndice inflamada. &lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SxVQtpsmO8I/AAAAAAAAAHI/ogVswSTrvHg/s1600/Caba%C3%B1as+de+Virtus+Ruta.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410319272572763074" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 338px; CURSOR: hand; HEIGHT: 60px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SxVQtpsmO8I/AAAAAAAAAHI/ogVswSTrvHg/s320/Caba%C3%B1as+de+Virtus+Ruta.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La bajada del puerto no fue más fácil que la ascensión y el doble de larga. Fue preciso ir tanteando con varas los neveros, pero las prisas son enemigos de la seguridad, y alguno tuvo esguince en el tobillo.&lt;br /&gt;A las 2 de mediodía Radio Cantabria en su noticiario decía:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- “En estos momentos se abren paso a través del Escudo ochenta hombres salidos de Cabañas de Virtus llevando una camilla en la que marcha postrada una mujer del pueblo a la que hay, urgentemente, que intervenir de apendicitis”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Cuando la enferma con su comitiva se aproximaron a San Miguel de Luena, el pueblo entero les acogió con los brazos abiertos. Un grupo de hombres se ofreció al relevo y las mujeres se asomaron a puertas y ventanas de la casas ofreciendo comida y bebida. La parada fue obligada, el médico de Luena, hermano del médico de Cilleruelo, les estaba esperando. Era imprescindible inyectar un antibiótico a la enferma para impedir que la infección avanzase, en otro caso el viaje sería en baldío. Mientras tanto los hombres intentaron en lo posible entrar en calor y recobrar las fuerzas perdidas.&lt;br /&gt;En estos casos lo peor siempre es lo que falta por hacer y para colmo la esperanza de que en este lado del Escudo no hubiese nieve se desvaneció; según iban descendiendo nevaba con mas fuerza. Pero el ánimo era otro, sabían que estaban próximos a su destino. Además ahora la carretera ya no era un paisaje desolado, la gente de las casas y cabañas salían a saludarles y darles voces de ánimo.&lt;br /&gt;Oída la noticia también por el Gobernador Civil de Cantabria, éste se puso al frente de un dispositivo para acoger y movilizar a la enferma. Dispuso de una ambulancia para transportar a la enferma, pero esta quedó retenida en Alceda, ante la imposibilidad de abrirse paso por la nieve. En un Land Rover con tracción en las cuatro ruedas continuaron la ascensión por la carretera nevada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SxVP7NMA9sI/AAAAAAAAAHA/JGuXS4Vx1jg/s1600/Caba%C3%B1as+de+Virtus+Llegada+2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410318405926450882" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 194px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SxVP7NMA9sI/AAAAAAAAAHA/JGuXS4Vx1jg/s320/Caba%C3%B1as+de+Virtus+Llegada+2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Eran las seis de la tarde pasadas cuando los dos grupos se encontraron. Introdujeron a la enferma en el vehículo sin perder tiempo e inmediatamente partió al encuentro de la ambulancia que le llevaría al hospital de Valdecilla.&lt;br /&gt;Unos castellanos duros como robles, mal pertrechados con las ropas y calzado existentes en aquella época, habían realizado una travesía de 25 kilómetros, en nueve horas y media, por un monte cubierto de nieve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir del domingo día 7 dejó de nevar, la borrasca se iba desplazando hacia levante, comenzando a atemperar. Las palas quitanieves pudieron abrir ambos lados del puerto del Escudo y los hombres regresaron a sus pueblos de origen en el autobús. Fueron recibidos en sus casas y en sus pueblos como merecieron. Mi padre volvió feliz pero con unos inmensos juanetes en los dedos de los pies y las manos. Algunos no se redujeron jamás, se quedaron de recuerdo con él de por vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el miércoles de la semana siguiente el tránsito de vehículos y personas por la carretera nacional se había restablecido con cierta comodidad. Los niños de Cabañas de Virtus acudimos con regocijo a las Escuelas de Cilleruelo. Tras diez días recluidos en nuestras casas teníamos ganas de hablar con alguien, además sentíamos la necesidad de contar lo acontecido en nuestro pueblo, una historia de la que nos sentíamos parte. Según llegamos a la entrada nos encontramos, para nuestra sorpresa, que todos sabían de lo acontecido tanto o más que nosotros. Cuando por fin el maestro consiguió establecer el silencio en clase, dijo que íbamos repasar la última lección. Los muchachos de los pueblos próximos, que no habíamos asistido a Escuela durante los días de la gran nevada, abrimos el libro, mientras preguntamos:&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;No hemos podido acudir a clase ¿Cuál fue la última?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Entonces el maestro respondió:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- La mejor lección. La que habéis recibido estos días, en vuestros pueblos, en vuestras familias. La de entrega a los demás, la de unidad entre las personas, la de la solidaridad entre los seres humanos. La que nunca debéis olvidar en vuestras casas o en vuestra comunidad. La que mas os servirá algún día cuando trabajéis en el campo, el taller o la fábrica. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5912352731394111583-7824077130184420641?l=chelugarcia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chelugarcia.blogspot.com/feeds/7824077130184420641/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/vi.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/7824077130184420641'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/7824077130184420641'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/vi.html' title='VI La mejor lección'/><author><name>© El autor: José Luís García Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13774426654450181776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCH3cbwt8RI/AAAAAAAAALM/yP7enMPvdPQ/S220/foto.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SxVQtpsmO8I/AAAAAAAAAHI/ogVswSTrvHg/s72-c/Caba%C3%B1as+de+Virtus+Ruta.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5912352731394111583.post-4918762159346786262</id><published>2009-01-02T08:31:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T11:36:20.566-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='07 La carta de Don Juán'/><title type='text'>VII La carta de Don Juán</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;(3º Premio Federación de Casas Regionales en Guipuzcoa 2008)&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A decir de su madre, el muchacho pasó desazonado casi todo el invierno:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- La mayoría de los domingos no quiso ir con la cuadrilla de chicos a merendar a las bodegas, se quedaba en la cocina cabizbajo o en la cuadra mirando al ganado con melancolía. Cuando nevó no fue a poner lazos por el monte para cazar conejos, tarea para la que era el más hábil del pueblo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Ya no le servia ayudar a su padre en el campo para que algún día de fiesta le soltase un duro. Cada vez le gustaba menos andar con los amigos de parranda echando el ojo a las palomas y si era preciso a los gatos, que a falta de conejos no son mala cena.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Este Juanillo algún día tiene que hacerse mayor, asentar la cabeza y aprender a escuchar los latidos de su corazón.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Reflexiones sabias las de su madre. Al fin y al cabo, son las madres son quienes mas reparan en estos detalles.&lt;br /&gt;La primera duda quedó resuelta cuando los de la Cooperativa Agrícola le contrataron para conductor del tractor. Tras largas deliberaciones, la directiva llegó a la conclusión de que el único hombre en el pueblo capaz de obtener el permiso de conducción de tercera clase era él. Por fin tenía un trabajo fijo y remunerado, resultando que de Juanillo pasó a ser Juan.&lt;br /&gt;Ahora andaba erguido, mirando al frente como un hombre de provecho, buscando resolver su segundo problema. Este año entraba en quintas y en la fiesta que se hizo el segundo domingo de Marzo, con motivo de la talla de los mozos, decidió dejar el asunto visto para sentencia. Estando en cuaresma la organización de un baile por parte de los quintos contó con la oposición frontal del cura, quien incluso se dirigió al alcalde para que lo prohibiese, pero este último no se atrevió a parar a doce muchachos enardecidos y con dos cuartillos de clarete por barba, limitándose a pedirles que no hiciesen mucho ruido y que a poder ser organizasen la juerga fuera del pueblo. A falta de peculio para contratar una orquesta, la juventud hizo el baile en una era un poco alejada, con la música de un tocadiscos, al que acudieron todas las muchachas casaderas de la comarca. Juan desde hacía tiempo tenía echado el ojo a una muchacha de un pueblo próximo, pero sin trabajo nunca se atrevió a insinuarse.&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286736443688614354" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 171px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV5CyQMr-dI/AAAAAAAAACo/2oy3NGzlQdI/s320/315+Guateque.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Era su día y al anochecer, a media luz como en el tango, le dio un beso a Mari Carmen con más entusiasmo que pericia; que a decir de los expertos en besos, que siempre hubo expertos en todo, más que un beso pareció un alpargatazo.&lt;br /&gt;Así casi de repente, Juan se convirtió en Don Juan, a ratos orgulloso con la cabeza alta y otros apesadumbrado. Intentando controlar los golpes de una víscera acelerada, del corazón de un enamorado. Porque a pesar de no disponer en aquel tiempo de las sabias recetas de los psicólogos, quienes dicen que el amor hay que cuidarlo como a una planta, su instinto le avisó: “si no estás al quite te pueden pisar el sembrado”. Desplazarse al pueblo de la muchacha cuando mas trabajo había era imposible, ya que incluso los domingos hasta la hora de misa debía de conducir el tractor; ser hombre es asumir responsabilidades y a su trabajo se debía. Tras sopesar las distintas posibilidades de alimentar la relación, llegó a la conclusión de que lo más idóneo era escribir una carta.&lt;br /&gt;Pero, ¿cómo se escribe una carta? Si él jamás había escrito, ni recibido alguna.&lt;br /&gt;Lo primero que le vino a la cabeza fue dirigirse al Quintín &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV5DZ4D99LI/AAAAAAAAACw/wY2SH-8tj8c/s1600-h/13+Cartero.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286737124404360370" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 136px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV5DZ4D99LI/AAAAAAAAACw/wY2SH-8tj8c/s200/13+Cartero.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;el cartero, ese tenía que saber de cartas. Una noche le abordó en la cantina para que le explicase como se escribía una carta. Este, con la minuciosidad de un profesional, le fue explicando la necesidad de poner bien la dirección y el lugar donde debía hacerlo, también el franqueo; después le concienció sobre la función que desempeña el remite por si la carta se pierde o la dirección no es del todo correcta. Cuando intentó indagar sobre el contenido de las cartas, el cartero con toda la dignidad le espetó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Jamás abro las cartas y si algo leyese de una, nunca lo contaría&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;¿Quién más en el pueblo sabía escribir una carta?&lt;br /&gt;Don Servacio, el cura, una tarde observó con pavor como Juanillo, sentado en la última fila de bancos de la Iglesia, se tragó un rosario entero en latín.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Que tramará este pollo?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Después pensó que tal vez estaba cumpliendo una promesa, posteriormente le vio aparecer por la sacristía, con las manos en los bolsillos y cariacontecido, dirigiéndose a él con humildad:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Don Servacio ¿Podría decirme cómo se escribe una carta?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;El cura, comprobado que venía en son de paz, decidió que era mejor tenerle de su lado, de modo que pacientemente le explicó como debía de encabezar la carta datándola con lugar y fecha, realizar un saludo en función del grado de confianza, relatar los temas a tratar y finalmente desear buenos propósitos y despedirse. Nuestro protagonista ya sabía un poco más, pero en su casa no había papel, ni pluma, ni sobre, pues tampoco hubiesen servido para gran cosa.&lt;br /&gt;A la tarde siguiente, a pesar de la vergüenza que le producía dirigirse a la joven maestra con tan delicado asunto, a la hora de los toreros aparcó el tractor en la puerta de la Escuela. Comprobado que habían salido todos los escolares se dirigió a la maestra explicándole su problema de intendencia, no el otro. Ésta, solícita se ofreció a ayudarle, empezando por situarle en su propia mesa delante de una cuartilla de papel, un tintero y una pluma.&lt;br /&gt;Nuestro Don Juan empezó la carta: &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;Villanueva a 23 de Abril de 1965.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ahí quedó parado, algo le había dicho el cura del grado de confianza, pero no le había entendido nada concreto. La maestra al percibir la situación le preguntó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿A quien quieres escribir?&lt;br /&gt;- A una prima mía que vive fuera.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Respondió, y la maestra que entendía de primas y primos enamorados, rápido le volvió a inquirir:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Cómo se llama tú prima?&lt;br /&gt;- Mari Carmen.&lt;br /&gt;- Pues entonces debes poner querida Mari Carmen.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Recibido el empujón inicial, el joven se lanzó de carrerilla:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;Querida Mari Carmen&lt;br /&gt;Espero que cuando te llegue esta carta estés bien &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;yo estoy muy bien aunque trabajo mucho con&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt; el&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;tractor. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;Por aquí hace muy buen tiempo aunque&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;todos dicen que esta lloviendo poco y que tiene&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;que llover mucho para que crezcan los cereales&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;y salgan las patatas. La perra ha parido cuatro&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;cachorros no sabes que bonitos son. Hemos regalado&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;dos y de los otros dos que quedan en casa me&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;gustaría regalarte uno a ti. Dile a tu padre &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;que&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;es una perra muy fina con buenos vientos &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;y si &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;le&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;interesa podéis pasar un domingo a recogerlo.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Llegado a este punto nuestro enamorado volvió a pararse, era consciente de que la cuartilla se iba acabando y lo de “el tema a tratar”, que le dijo el cura, no estaba tratado. Algo faltaba, aquello no cuadraba. Por momentos su rostro se tornó lívido y su garganta reseca comenzó a carraspear, mientras le sudaban las manos y la pluma le resbalaba entre los dedos, se estaba hundiendo a cada segundo. La maestra reconoció de lejos los síntomas de quedarse en blanco en un examen, aunque este fuese de amor; de nuevo se ofreció a echarle una mano. Tras leer lo escrito, se dispuso a chivarle:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Esta bien lo del tiempo y lo de los perros, pero si escribes a un chica estaría muy bien que le pongas algún piropo, y mejor si le cuentas tus sentimientos, seguro que le interesan más que el desarrollo de las patatas.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Tras unos segundos de duda llegó la inspiración y remató la carta.&lt;br /&gt;Ahora si era un Don Juan resucitado de sus cenizas, con los ojos resplandecientes de ilusión, se la ofreció a la maestra: &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;También quiero que sepas que me acuerdo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;mucho de ti, que me gustaría estar &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;siempre&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;juntos y que todas las noches bendigo &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;a la&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;strong&gt;madre que te parió tan buena.&lt;br /&gt;Siempre tuyo&lt;br /&gt;Juan de Benito&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5912352731394111583-4918762159346786262?l=chelugarcia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chelugarcia.blogspot.com/feeds/4918762159346786262/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/vii-la-carta-de-don-jun.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/4918762159346786262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/4918762159346786262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/vii-la-carta-de-don-jun.html' title='VII La carta de Don Juán'/><author><name>© El autor: José Luís García Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13774426654450181776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCH3cbwt8RI/AAAAAAAAALM/yP7enMPvdPQ/S220/foto.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV5CyQMr-dI/AAAAAAAAACo/2oy3NGzlQdI/s72-c/315+Guateque.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5912352731394111583.post-1400732214685922855</id><published>2009-01-02T07:17:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T11:37:21.922-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='08 El tesoro de los moros'/><title type='text'>VIII El tesoro de los moros</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En la mayoría de los pueblos de la Península Ibérica hay una cueva, una gruta, un pozo, algún tipo de oquedad en la tierra, cuyo origen o propiedad la tradición de esos lugares otorga a los moros. No seré yo quién contradiga esta memoria transmitida durante generaciones, mas aún la apoyo cuando los hechos históricos nos dicen que los moros en España acabaron en reductos a las afueras de las ciudades, con sus propiedades expropiadas, hasta su conversión o expulsión. Imposible de creer me resulta una segunda parte de esas tradiciones orales, que sitúan en cada uno de esos lugares un fabuloso cofre lleno de alhajas y monedas de oro, al estilo de la cueva de Ali Babá y los cuarenta ladrones, aunque de ilusión también se vive. En cada uno de estos pueblos la leyenda local va magnificando la general, completándola con multitud de anécdotas y recuerdos preferentemente infantiles. Sin duda son estos últimos los que plenos de imaginación más han colaborado a magnificar la leyenda. Cabría decir aquí: “yo también fui niño y busqué las cuevas de los moros”, baste para confirmarlo el presente relato.&lt;br /&gt;Era tradición en mi pueblo que el Viernes y el Sábado Santo se elaborasen las denominadas “roscas” para merendarlas el domingo de Pascua de Resurrección y al día siguiente lunes, denominado Pascuilla. Se hacían preparando una masa de harina con agua, y para que no se secasen pronto, al amasar se añadía manteca fundida. En el centro de la masa se incorporaban unos buenos trozos de chorizo cortados de las ristras, dando al conjunto forma de torta de pan, por último se podían adornar con un huevo en la cúspide. La gente se juntaba en cuadrillas para realizar la “merienda de la rosca”, los de cierta edad lo hacían en alguna casa o en la Venta de Marcial, añadiendo a la merienda unas patitas de cordero, tal vez morcillas, caracoles si había llovido; todo ello regado con buen vino. Más que celebrar la resurrección de Cristo parecía una venganza contra la pasada cuaresma. A los chavales del pueblo, esa tarde según acabábamos de comer nos daban la rosca en un capazo, agua y, con un poco de suerte, dos reales o una peseta para comprar algún dulce. Dinero, que como el lector sospechará, nada más salir de casa juntábamos todos para comprar un paquete tabaco. Ideales para liar, Celtas sin filtro, Jean con boquilla y los más ricos: Bisonte. Como también sospechará el lector, en el capazo, disimulado por una servilleta, iba media botella de vino albillo, mistela o similar. Repasado el acopio, las cuadrillas de chavales marchábamos del pueblo totalmente alborotados a celebrar una tarde que presumíamos grande y que en la mayoría de ocasiones suponía regresar totalmente mareados para ir directos a la cama. Bien es cierto qué en muchos casos los padres tampoco volvían mejor, por lo que la sangre no llegaba al río.&lt;br /&gt;Un año, siete intrépidos aventureros, de entre doce y trece años, iniciamos la ascensión a las Cuevas de los Moros, con un aprovisionamiento de siete roscas, un botijo con agua, una botella de Quitapenas, un candil del carburo, dos bujías, una caja de mixtos y un paquete de Antillana sin filtro de seis pesetas. La subida era algo más de dos kilómetros, con una pendiente mediana, bajo un sol de justicia. A los diez minutos de marcha, recién abandonado el pueblo, y tras comprobar que estábamos solos, cayeron los dos primeros cigarros y respectivos tragos de Quitapenas. Después de otras dos paradas para aguantar la insolación y avituallarnos, hacía las cinco de tarde estábamos en la entrada de las cuevas para iniciar la exploración y búsqueda del tesoro, aunque bastante tirados ya por el sol y sobre todo los consumos, impropios de nuestra edad, de cigarros y alcohol. Con unas cerillas prendimos las bujías y el candil de carburo y nos adentramos poco a poco pegando voces, intentando adaptar nuestra vista a la escasez de luz. Apenas habíamos andado unos metros cuando la corriente de aire frío proveniente del interior apagó nuestras bujías, solo quedó la llama azulada y tenue del candil intentando huir al exterior. En ese instante vimos unas sombras cruzar por el fondo de la cueva. El silencio se hizo inmenso, el acojono infinito, hasta que por fin Andresillo se atrevió preguntar a voces:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Sois moros?&lt;br /&gt;- No, somos cristianos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Fue la respuesta que obtuvimos. Después un nuevo silencio hasta que nuestros interlocutores, sin asomarse, nos preguntaron:&lt;br /&gt;-&lt;em&gt; Y vosotros ¿sois frailes?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces cuando se acabó el pánico ante un posible ataque de los moros. Genaro, el hijo de Quico “el rojo”, un poco embravecido por el alcohol, exclamó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Yo fraile? ¡Ni pa Dios!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces cuando nuestros interlocutores fueron saliendo del fondo y al aproximarles el candil para su reconocimiento, Crispín exclamó:&lt;br /&gt;- ¡Joder, pero si son los hijos de Antonio: Crescencio y Toñín¡&lt;br /&gt;La tarde acabó como debía, merendando todos juntos las roscas, y la juerga se acabó, como todas las juergas, cuando se acabó el tabaco. Después bajamos todos juntos y bien mareados al pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta historia quedaría incompleta con el simple relato de los hechos acontecidos aquella tarde. ¿Qué hacían los hijos de Antonio en la cueva? La explicación que daban los chavales, algo menores que nosotros, tenían entonces unos diez años, era muy simple:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Ha ido mi padre esta mañana a buscarnos a la salida de la Escuela, nos ha llevado a casa, nos ha dado algo de comer deprisa y nos ha mandado venir aquí, ha dicho también que cuando empezase anochecer podíamos volver a casa.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;El asunto quedó así, nos pareció a todos muy extraño que el día de Pascuilla un padre mandase a sus hijos a las cuevas precipitadamente y sin roscas.&lt;br /&gt;Años después, cuando fui mayor y empecé a fumar a diario y toser como un hombre, echando una partida de mus con Antonio, en la venta de Marcial, le saqué el tema:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Hace unos diez años, una tarde encontramos a tus hijos escondidos en las Cuevas de los Moros ¿Qué pasó?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Ya no te acuerdas, aquel día habían venido los frailes.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La verdad no me acordaba, pero que tenían que ver los frailes, así que respondí:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Y qué tienes tú contra las frailes, siempre fuiste un buen cristiano?&lt;br /&gt;- Pues que descapitalizaban el pueblo.&lt;br /&gt;- La hemos jodido. Ahora si que no entiendo nada.&lt;br /&gt;- Pues yo siempre lo vi muy claro. Los frailes siempre venían por la mañana y se presentaban en la escuela haciéndose los simpáticos, diciendo que tenían campos de fútbol y cine para engatusar a los chavales. Después hablaban con la maestra, lo que les interesaba era su opinión, que les señalase quienes eran los chavales más listos. Por la tarde iban con la lista a ver a cura para preguntar acerca de las familias y posibilidades de “conseguir vocaciones”, y finalmente antes de marcharse se presentaban en tu casa para comprometer a los chavales y a los padres. Resultado: los chavales mas listos para frailes ¡Y los tontos se quedaban en los pueblos a mantenerles!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Tras una pausa volvió a la carga:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Eso no era descapitalizar los pueblos?&lt;br /&gt;- Me gusta mi pueblo y me gusta esta tierra en la que llevo trabando la vida entera, igual que trabajaron los que me precedieron, por eso durante varios años escondí a mis hijos cuando venían los frailes ¿Por qué no se llevaban a los tontos y hacían una obra de caridad?!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5912352731394111583-1400732214685922855?l=chelugarcia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chelugarcia.blogspot.com/feeds/1400732214685922855/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/el-tesoro-de-los-moros.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/1400732214685922855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/1400732214685922855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/el-tesoro-de-los-moros.html' title='VIII El tesoro de los moros'/><author><name>© El autor: José Luís García Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13774426654450181776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCH3cbwt8RI/AAAAAAAAALM/yP7enMPvdPQ/S220/foto.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5912352731394111583.post-5862263033727411155</id><published>2009-01-01T15:36:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T11:36:57.913-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='09 Las rogativas'/><title type='text'>IX Las rogativas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Era un miércoles hacia mediados de Mayo, pero arreciaba el calor como si fuese lo más duro del verano. La tarde se desarrollaba somnolienta, motivo por el que en la Escuela había más silencio que de costumbre. Los pequeños aprendían despacio a sumar bajo la atenta mirada de la maestra, los mayores, trataban de memorizar las conquistas de Pizarro, entre cabezadas sobre sus enciclopedias amarillentas, para recitarlas posteriormente cual Padre Nuestro. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286731360656003954" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 222px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV4-KYbRk3I/AAAAAAAAACQ/fvA-PzHRjRA/s320/110+Escuela.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;De repente una voz de alarma rompió el silencio:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Que viene el grajo!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Cómo todos los miércoles, la sombra negra de Don Servacio se proyectó en los cristales de la puerta.&lt;br /&gt;El cura de Villanueva era un tipo más bien bajo pegado a unas gafas negras, siempre enfundado en una sotana negra, de modo que con el calor sudaba como si estuviese en vendimia. Antes de entrar, evitando que sus pupilos pudiesen verle en indecorosa situación, se levantó la sotana, hecho mano de un pañuelo del bolsillo del pantalón y se quitó el sudor. Acto seguido, entró en la Escuela, con la autoridad de quien se sabe dueño del cotarro.&lt;br /&gt;La clase entera despertó de su letargo y se preparó para lo peor: era día de catequesis. Los chicos fueron sacando de sus pupitres los libros correspondientes: los mayores un libro gordo que trataba sobre pasajes de la Biblia, que a decir verdad no entendían muy bien, los pequeños el catecismo de Monseñor Lefebre, del que entendían aún menos.&lt;br /&gt;Desde el centro de Escuela, con voz grave, mirando a la primera fila el cura dijo:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Quedan dos semanas para que esos cuatro mocosos hagan la primera comunión y es obligatorio que para ese día sepan el catecismo, así que acercaros a mí para repasarlo, y de los otros me encargaré otro día.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Los cuatro pequeños se levantaron y fueron acercándose temerosos al centro de la clase, como unos corderillos. El cura cogió uno de los catecismos con la mano izquierda y con la derecha el atizador de la estufa, dirigiéndose al primero por la izquierda empezó a preguntar rotativamente:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Cuantos son los mandamientos?&lt;br /&gt;- ¿Qué sacramentos conoces?&lt;br /&gt;- ¿Cuales son las virtudes teologales?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y poco a poco, las tiernas manos de los infantes fueron pasando del blanco al rojo, después alguna al morado.&lt;br /&gt;Aquel día hubo suerte, pues la tortura duró cinco interminables minutos. En la puerta estaban Zacarías, el alcalde pedáneo, y Ubaldino. El Señor Alcalde, con la dignidad propia del puesto, golpeó en los cristales y seguidamente abrió la puerta para dirigirse al cura:&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Da usted su permiso, Don Servacio.&lt;br /&gt;- Qué remedio, ya habéis entrado. Mejor acabar, porque estos chavales son un desastre, confunden hasta los sacramentos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Zacarías pensó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- No te preocupes que los sacramentos que echamos a los caparrones, esos no los confunden.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;El mandatario principal tomó la palabra:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Don Servacio, no se si usted se habrá fijado, pero el caso es que hay una gran sequía y el campo está yermo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Y para reforzar a su compañero, Ubaldino continuó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Figúrese que las patatas que plantamos a primeros de Abril aún no han brotado, por no haber, no han salido ni amapolas esta primavera.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;A lo que el cura con mal gesto contestó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Y que queréis que haga yo?, ¡qué os ponga un regadío!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Los dos representantes se miraron cortados, tratando de superar el contratiempo, el alcalde aclaró:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Ayer noche nos reunimos todos los cabezas de familia en Concejo abierto, discutido el problema que se nos presenta, decidimos pedirle que hiciera unas Rogativas.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Ya más relajado y haciéndose el interesante, como pensando en voz alta, el cura contestó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Tendré que mirar el calendario, mañana jueves tengo reunión de Hijas de Maria, el viernes imposible tengo ejercicios, el domingo por supuesto que no, es el día del Señor, quizás el sábado.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Sus interlocutores no salían de su asombro ante tan apretada agenda, así que el alcalde decidió recurrir a su experiencia; palpándose los bolsillos y mirando al suelo esgrimió su mejor argumento:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Estas cosas ya sabemos conllevan su gasto y todos los vecinos serán generosos.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Al final el asunto se cerró como debía de ser, con día, hora y lugar. El sábado, a las seis de la mañana partiremos de la Iglesia, luego iremos hacia el molino, de allí al monte de las perdices, después a las huertas, para acabar de nuevo frente a la Iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sábado amaneció nublado, pero nublado había amanecido otros días y no llovió. A las seis en punto de la mañana todo el pueblo fue a la Iglesia. Los chicos en la sacristía ayudaban al cura y preparaban los estandartes. Las mujeres, portando escapularios e insignias de las diversas cofradías, rezaban dentro de la Iglesia. Los hombres, como casi siempre, estaban esperando de pie en el atrio. Eso si, bien peinados y la mayoría lavados, aunque hubiese p&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV4-q7A5DrI/AAAAAAAAACY/vwjvV5Nq0eI/s1600-h/02+Rogativas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286731919696400050" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 173px; CURSOR: hand; HEIGHT: 223px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV4-q7A5DrI/AAAAAAAAACY/vwjvV5Nq0eI/s200/02+Rogativas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;oco agua.&lt;br /&gt;En un momento y con la precisión de una orquesta, todos se colocaron exactamente en su puesto formándose la procesión. Primero iba Ubaldino, portando una cruz de latón y flanqueado por dos monaguillos con sus respectivas velas, después el cura con su hábito blanco y otro monaguillo que portaba el agua bendita en un aspersor, detrás Don Zacarías y Don Roberto, el diputado por el tercio familiar, después iba la maestra con todos los chicos de la Escuela, mas atrás las mujeres, en grupos hechos al amparo del estandarte de su cofradía y por último los hombres. Intercalas entre ente los devotos, las imágenes de la Virgen, San Roque y San Isidro.&lt;br /&gt;Dada la circunstancia de que era Mayo, la comitiva salió entonando cánticos marianos y se dirigió hacia el norte. Cuando llegaron al molino, sin acercarse demasiado por si el molinero les largaba alguna pedrada, el cura paró y como desafiando al viento, rezó una oración en latín y asperjó con agua el suelo. Posteriormente se dirigieron al monte de las perdices que era el oeste y repitió la operación. Mientras atravesaban el pueblo dirigiéndose a las huertas, que estaban en el sur, la Maestra le susurró a Toñín:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Y esto hasta cuando dura.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Este con gesto de resignación contestó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Hasta que el cura les diga a los cuatro vientos que tiene que llover. Verá como llueve, ¡Con lo mandón que es!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Pero todo el pueblo no estaba en la procesión, cuando se estaban acercando a las huertas pasaron por delante de la casa de Quico “el rojo”, quien les vio pasar burlonamente desde su portal. Al final de la comitiva, a la altura de los últimos hombres les espetó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿A que verbena vais, qué igual me apunto?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;En las huertas mientras se repetía por penúltima vez la operación, de repente todo el pueblo se iluminó con una luz eléctrica, más potente que toda la producción de la Electra Riosequillo. Un relámpago cruzó de norte a sur la llanada y acto seguido comenzó a llover. Que digo a llover, a diluviar. La comitiva hecho a correr con dirección a la Iglesia entre gritos, unos del susto, los más de alegría.&lt;br /&gt;Hay quien dice, que a Casilda la beata, que por su edad y cojera quedó rezagada, le oyeron gritar:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Milagro! ¡Milagro!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Otros dicen que al cura, mientras corría con la sotana remangada, se le oyó algo que no pareció latín, sino más bien:&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¡Cojones como llueve!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La maestra se reía ante esperpéntica situación, mientras Toñin le recordaba el razonamiento anterior:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Ya le dije yo que este cura es muy terco, y si dice que tiene que llover, llueve.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El primero en llegar a resguardo fue el cura, pese al inconveniente de los hábitos, y en el mismo atrio de la Iglesia se los quitó totalmente calados. Se dice que fue la única vez que en el pueblo se le vio “de civil”. Seguidamente aparecieron los monaguillos y portadores de estandartes, quienes fueron colocando sus hábitos desordenadamente para secarse, unos dentro de la sacristía, otros colgados de las cuerdas de las campanas.&lt;br /&gt;Poco a poco la gente marchó a sus casas protegiéndose con lo que pudo. Desde las ventanas charlaban alborotados sin disimular su alegría.&lt;br /&gt;Ubaldino dijo:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¡Con esta agua, se van a poner los patatales como nogales de grandes!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y Macario contestó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Ahora si que saldrán las habas que plantó mi mujer hace dos semanas!.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Al mediodía la lluvia cesó, tras de cinco horas de insistencia. Y todos los hombres del pueblo fueron apareciendo por la plaza con mal disimulada euforia. Los comentarios en el corro principal seguían en el mismo tono y los augurios de buenas cosechas continuaban.&lt;br /&gt;Antonio, el padre de Toñin, dijo:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Este año le pagaremos puntuales al aparcero.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Genaro apostillo:&lt;br /&gt;- Y pagaremos el tractor Antonio, que no se paga solo.&lt;br /&gt;Y Zacarías, el alcalde terció:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿ Bueno, pero antes tendremos que pagar al cura?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Al oírlo, rápido como un resorte, Serapio “el generoso” saltó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Vamos a ver si nos aclaramos. El cura tenía que implorar a los cuatro vientos para que lloviese. Primero fue al regañón, luego al cierzo, después al solano, pero le faltó el ábrego. ¡Lo que es de Ley es de Ley!, ¡cuando se acaba un trabajo se paga!, por lo tanto como este trabajo no está acabado, yo no pago.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5912352731394111583-5862263033727411155?l=chelugarcia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chelugarcia.blogspot.com/feeds/5862263033727411155/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/las-rogativas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/5862263033727411155'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/5862263033727411155'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/las-rogativas.html' title='IX Las rogativas'/><author><name>© El autor: José Luís García Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13774426654450181776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCH3cbwt8RI/AAAAAAAAALM/yP7enMPvdPQ/S220/foto.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV4-KYbRk3I/AAAAAAAAACQ/fvA-PzHRjRA/s72-c/110+Escuela.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5912352731394111583.post-7967819797946197866</id><published>2009-01-01T15:34:00.000-08:00</published><updated>2010-02-13T03:34:07.934-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='10 El horcón maldito'/><title type='text'>X El horcón maldito</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hace muchos años un amigo llamado Genaro me invitó a cenar en casa de sus padres, un apartamento sencillo. Hechas las presentaciones de rigor, nos dirigimos a una cocina grande que también hacia las veces de comedor, distribución habitual en aquellos años. Mientras nos disponíamos a sentarnos entorno a la mesa, algo llamo poderosamente mi atención. Sujetos a la pared se encontraban una hoz y cruzado sobre esta un palo, que se abría en su parte posterior en dos púas encorvadas. Todo en una pieza de madera dúctil. Sin duda era un apero de labranza tipo al bieldo o a la horca. Con la curiosidad y el descaro propios de la juventud pregunté a Quico, que así se llamaba al padre, cual era aquel utensilio. Me respondió que se denominaba horcón y se usaba para recoger las gavillas de cereales, la paja o la hierba, con las dos puntas. Al momento volví a inquirir sobre el significado que tenían aquellos dos instrumentos, que por su disposición imitaban la simbología comunista. En hombre durante algunos segundos dudó, yo tuve la sensación de haber metido la pata y preguntado lo que no debía. Tras un momento de zozobra, rebuscó en el baúl de sus recuerdos mejor escondidos, y entre trozos de chorizo y morcilla regados con clarete, Quico “el rojo”, como afirmó le conocían en su pueblo natal Villanueva del Grillo, fue desgranando el relato de unos hechos acontecidos muchos años antes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Una tarde de primavera llegaron los dos hijos de la Escuela, cada uno por su parte, con caras de pocos amigos; nada especial, es sabido que los chavales riñen por cualquier tontería y luego se amigan. Cuando nos sentamos a cenar noté que los dos estaban tensos. Francisco, el mayor, miraba con fijeza al plato evitando encontrar la mirada de su hermano Genaro, quien escondía la mano derecha debajo de la mesa. Este último, con idéntica actitud, sin levantar la vista del plato, mal se apañaba para comer con la izquierda. Yo no quería entrar en juicios; los pleitos entre muchachos se convierten en una espiral de sinrazones de la que solo puedes sacar dolor de cabeza, por lo que evité preguntar. Intenté mediar para conseguir que hiciesen las paces, pero fue en vano. Pedí al pequeño que colocase la mano encima de la mesa y contemplé que estaba totalmente roja, casi en carne viva, solo con verla me dolieron hasta las mías. El asunto era muy serio y pedí explicación de lo ocurrido. Genaro dijo que el mayor le había pegado en la Escuela, a lo que rápidamente respondió Francisco, alegando que fue por orden del Sr. Cura, y que la culpa no era suya, sino de su hermano por no saber el catecismo. Poco a poco fue saliendo la verdad. Todos sabíamos que el Cura era un fiel seguidor de la pedagogía de “la letra con sangre entra” y aquella tarde se le cansó la muñeca de repartir palos entre los alumnos de la Escuela. Cuando esto ocurrió, no tuvo mejor idea, que darle el palo a Francisco, con instrucción de que le fuese arreando a su hermano cada vez que fallase alguno de los diez mandamientos. Ante la amenaza del palo el pequeño se puso nervioso, no dando pie con bola; un poco mas y le desolla la mano.”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Llegado a este punto Quico hizo una pausa, su rostro reflejaba el dolor y la rabia que le producían lo que estaba contando. Al observar que ni respirábamos en espera del desenlace, continuó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Según fui entendiendo lo ocurrido, la ira me fue inundando hasta que rebosó. No pude continuar cenando, me levante de la mesa y baje al establo, cogí ese horcón y salí a la puerta de la casa. Sabía que aquel cabrón pasaba todas las tardes por allí al anochecer para recogerse, una vez dado el paseo vespertino. También lo hizo aquel día. Cuando estuvo a la altura de mi casa, tomé el horcón con las dos manos y enfilé a por él. Con suerte bien calculada, su cuello quedó atrapado entre las púas del horcón y casi al vuelo le introduje en la cuadra, acabando por apoyarle contra las pacas de forraje apiladas.&lt;br /&gt;Recuerdo con exactitud las palabras que le dije:&lt;br /&gt;- Si existe el diablo, llevará sotana como tú, porque solo a un cabrón con cuernos y rabo se le ocurre enfrentar a dos hermanos.&lt;br /&gt;Agarrado con las dos manos a las dos púas del horcón, intentaba que no lo ahogase, mientras suplicaba:&lt;br /&gt;- ¡Déjame por Dios!, ¡Déjame!&lt;br /&gt;Le acabé dejando, no se si por Dios o porque no valgo para matar a nadie, cuando noté que había hecho aguas. Pero antes, tomando en la mano izquierda un puñado de centeno que había en un comedero del ganado, le dejé las cosas claras:&lt;br /&gt;- Juro que si vuelves a enfrentar a mis hijos o si un día les haces daño, te doy mas hostias que granos tengo en la mano”.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Cuando acabó el relato, los cuatro que compartíamos la mesa nos quedamos mudos, en silencio total. Quico, contemplaba el horcón como si de un objeto de veneración se tratase. Mi compañero, con lágrimas contenidas, quedó mirando fijamente su mano derecha. Yo, mientras admiraba las arrugas de aquel castellano cabal, tuve la sensación de que Genaro solo conocía la primera parte de esta historia de la que fue protagonista. Finalmente Maria, esposa y madre, quien siempre sufrió en silencio los hechos, se atrevió a romperlo:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Luego empezaron a venir las visitas de la Guardia Civil, todos los domingos y festivos pasaban por nuestra casa a la hora de misa. Cada día nos llovía una multa so pretexto de que estábamos trabajando en fiesta de guardar. Si estábamos cogiendo algo en la huerta para comer, estábamos trabajando; si contemplábamos el ganado, lo estábamos cuidando, también era trabajo; si mi marido no estaba en casa y yo estaba haciendo la comida o lavando, mas trabajo. Cuando acudimos al Ayuntamiento por razón de papeles no nos atendieron, parece que alguien dispuso que nos hicieran la vida imposible. Hasta el acalde pedáneo del pueblo, una buena persona, nos aconsejó que nos marchásemos a vivir a otro lugar”.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Quico retomó las riendas del relato:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Antes de empezar la cosecha apareció por el pueblo un buen amigo de antaño. Enterado de nuestra persecución, me dijo que en una fábrica de la capital buscaban obreros y que la única referencia válida era que fuesen trabajadores, nadie preguntaría más. Me vine yo solo, a los dos meses supe que saldríamos adelante y volví a recoger la familia; no quise hacer la cosecha, a punto de perderse la mal vendí a un vecino. Años después volvimos al pueblo para vender la casa y las fincas, así obtuvimos algún dinero que nos ayudó para comprar este piso. El día que entregué las llaves de la vieja casa, solo recogí la hoz y el horcón. Este horcón maldito por el que me tuve que marchar del pueblo…”.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;María cortó la frase, sin dejarle terminar:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Por ese bendito horcón abandonamos el pueblo, hemos tenido una vivienda con agua en lugar de ir a la fuente, dejé de lavar a mano y tuve una lavadora, dejamos las cuadras para los animales y tuvimos una casa con retrete, dejaste de trabajar de sol a sol para acabar trabajando solo ocho horas.&lt;br /&gt;¿Recuerdas que recién llegado te daba risa trabajar solo diez horas al día?”.&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5912352731394111583-7967819797946197866?l=chelugarcia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chelugarcia.blogspot.com/feeds/7967819797946197866/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/el-horcn-maldito.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/7967819797946197866'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/7967819797946197866'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/el-horcn-maldito.html' title='X El horcón maldito'/><author><name>© El autor: José Luís García Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13774426654450181776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCH3cbwt8RI/AAAAAAAAALM/yP7enMPvdPQ/S220/foto.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5912352731394111583.post-1599953903820506602</id><published>2009-01-01T03:51:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T11:22:50.269-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='11 Los veraneantes boñiga'/><title type='text'>XI Los veraneantes boñiga</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En mi pueblo siempre hubo tres tipos de veraneantes, aunque bien pudiéramos reducirles a dos, e incluso a uno. No es cuestión de hacer teorías, así que lo dejaré a gusto del lector y me dedicaré a describirles.&lt;br /&gt;En el primer tipo, utilizando un orden jerárquico, se encontraba la aristocracia, representada por “don Emilio el Marqués”, último descendiente de los “Marqueses de los Nabos”. Noble familia con raigambre en la comarca desde los tiempos de Carlos II “El Hechizado”, en que tuvieron el buen tino de participar en el lado ganador de la famosa “Batalla de los nabos”. Venida a menos, tanto en número de miembros como en caudales, desde que abandonaron la casa solariega del pueblo y marcharon a Madrid para que los hijos pudiesen estudiar y ser personas ilustradas. La presencia de Don Emilio en el pueblo era un síntoma de la llegada del verano, como es la migración de las golondrinas y los vencejos. Según él, aparecía anualmente por el pueblo cuando en Madrid apretaba el calor y dormir resultaba imposible. Según los vecinos, se presentaba cuando los labradores empezaban a cosechar, y en continuos paseos a mediodía, recorría los prados, huertas y eras, sudando por el solano, e iba verificando minuciosamente la cantidad de ganado y producción agrícola que cada aparcero disponía ese verano. El sol de Madrid le sentaba mal, pero pasaba en el pueblo más rato al sol que una lagartija. Para rato iba abandonar su querida Villa, sino fuese por la pasta. ¿Qué le importaban a él los calores nocturnos?, si pasaba todas las noches de juerga en los garitos de la capital. Según manifestaciones del propio señorito, tenía estudios de derecho, y despacho propio en una transitada calle de la villa y corte; más a decir de algún enterado, que fue una vez a Madrid, su despacho era el Café Maravillas. Puestos a contar sus títulos, no disponía ni del de marqués, pues lo había vendido a un bodeguero de no se donde, por no poder paga los derechos que conllevaba. Su “modus vivendi” consistía en recaudar el máximo por sus terrenos, cedidos en aparcería a los lugareños, y poder vivir todo el año; mientras que el “modus vivendi” de la otra parte contratante, suponía aminorar los resultados de sus explotaciones para poder vivir también todo el año, aunque bastante peor que el marqués. Para colmo en muchas ocasiones, pero siempre fuera de las fiestas de guardar, transitaba en sus paseos acompañado del señor cura, quien, de idéntica forma, vigilaba los intereses terrenales de la Iglesia. Extraña y misteriosa pareja de hecho, ¿De que hablaban? ¿Qué confesiones se hacían?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo tipo de veraneantes, eran aquellos hombres y mujeres que salieron un día del pueblo para buscarse los garbanzos en Vizcaya, Barcelona o donde fuese menester. Gente curtida por sol del pueblo durante años, encallecidos en la fundición, la construcción o con la fregona, ennoblecidos por las horas extras, solidarios que pasaban los fines de semana echando una mano al cuñado o al vecino en la mudanza, la reforma de cocina o lo que precisasen. Eran los “hijos del pueblo” que venían a disfrutar sus vacaciones. El primer día, nada mas llegar, se ponían el mono y durante un mes ayudaban a esquilar las ovejas antes de salir al campo, segar el trigo al mediodía, aventar la cebada por la tarde en las eras, para acabar el día ayudando a ordeñar las vacas. ¡Lo que disfrutaba aquella gente! Mujeres y hombres trabajadores, incapaces de estar con los brazos cruzados mientras los demás trabajan. Hoy, a este veraneo se denomina “turismo rural”, pero en aquel tiempo nadie los llamó veraneantes, ni ellos por tal se consideraban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tercer tipo eran los veraneantes de verdad, a los que en el pueblo un buen día decidimos llamarles “veraneantes boñiga”, apodo sustentado en un hecho real.&lt;br /&gt;Los veraneantes boñiga llegaron al pueblo cuando “la Toñi”, la hija mayor de “Aquilino el de las cinco hijas”, sugirió a la señora de la casa, donde servía en Bilbao, ir a pasar las vacaciones a su pueblo. El niño mayor de la familia, José Mari, fue diagnosticado de asma infantil durante el invierno, y el médico recomendó que pasase el verano en tierras altas y secas, como las de Castilla. Cuando la sirvienta escuchó a la señora lamentarse por la dificultad para encontrar alojamiento en donde pasar el verano con los hijos, rauda olió el negocio. ¿Por qué no ofrecer la casa de sus padres? No había un aire mas sano en otro lugar del mundo y las ventajas para ella eran evidentes. Primero les sacarían un buen dinero de alquiler a los señores, como segundo beneficio, le quedarían a ella algunas horas para ayudar a sus padres en el campo, ahorrándose jornales, y por último estando todo el verano en el pueblo, malo sería que no entablase relaciones con algún muchacho del pueblo o de la comarca, en cualquier caso un chico sano y fuerte, no uno de esos “enclenques paliduchos de la capital”. Todo tiene un precio en la vida, y en esta ocasión, sus padres y sus hermanas debían de dormir en el pajar para dejar las habitaciones libres a los veraneantes. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV42ItkQk2I/AAAAAAAAABg/BMCsvhiFKaw/s1600-h/Seat+1400.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286722535878071138" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 230px; CURSOR: hand; HEIGHT: 132px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV42ItkQk2I/AAAAAAAAABg/BMCsvhiFKaw/s200/Seat+1400.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Un día 29 de Junio, festividad de San Pedro, aparecieron en un taxi SEAT 1400 los primeros veraneantes. El pueblo en pleno salió a recibirles, pues al dato de ser día festivo y no estar la gente en el campo, colaboró el ruido del motor del coche que alertó a todos, y también el pregón que previamente se encargó la madre de “la Toñi” de trasmitir de casa en casa:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Van a venir a mi casa a veranear unos señores de Bilbao, el es ingeniero y son riquísimos, etc….&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Cuando el taxista paró el vehículo, estaba todo el pueblo allí rodeando el coche, con la familia anfitriona a la cabeza adelantándose para abrir diligentemente las puertas y ayudar al desembarque de un abundante equipaje. Realizadas las presentaciones de cortesía y oportuna visita a la casa, el señor volvió con el taxista a Bilbao dejando en el pueblo a los tres infantes con su madre y la chica de servicio. Si en aquel tiempo hubiesen existido las facilidades de comunicaciones que existen hoy, sin ninguna duda la señora hubiese llamado a su marido al día siguiente, para que enviase el taxi a recogerles y volverse a la capital. Hacer sus necesidades en la cuadra, dormir en un colchón de borra y lavarse en una palangana, le pareció a la señora sencillamente humillante, indigno de su categoría. Pasó sus primeros, y únicos días en el pueblo, sentada a la sombra junto a la puerta de la casa, muy atareada quitándose las moscas de encima, y poniendo caras de asco a todo lo que veía o le decían, mientras que los niños se lanzaban en inmersión al mundo rural. El primer día por la mañana “la Toñi” les subió en el carro para llevarles al campo, con el pretexto de tomar el aire sano y el sol. Al tercer día campaban a sus anchas como el resto de los chavales, mientras su madre les gritaba de continuo, próxima a la histeria. Ahora, salía José Mari de la casa sentado en la máquina segadora y la madre desde la silla de paja chillaba: &lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286723269053078050" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 140px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV42zY2zWiI/AAAAAAAAABo/5uCfWxx0X_g/s200/101Veraneanta.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡ Niño baja de ahí, que te puedes caer!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Al rato, aparecían los otros dos pequeños, Iñaki y Begoñita, con una vara corriendo detrás de las vacas, y la madre nuevamente aconsejaba:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Cuidado con esos toros! ¡Son muy peligrosos!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Al cuarto día, la señora que no era tonta aunque intentase parecerlo, tenía tres ideas claras: la primera es que el pueblo le resultaba incomodísimo, la segunda que se aburría, y la tercera que sus observaciones caían en saco roto, tal vez por innecesarias. Valorada la situación y observando lo bien que se arreglaban sus niños con “la Toñi”, decidió que allí sobraba. Tras una larga retahíla de consejos y consideraciones a la cuidadora y sus vástagos, al quinto día se marchó a la ciudad en la furgoneta que vendía el pescado, para una vez allí, coger un taxi que le llevase a Bilbao. Sino pasaba alguna desgracia, Dios no lo quiera, en Septiembre, cuando empezase el colegio, volvería a recoger su camada.&lt;br /&gt;La cara de felicidad que puso “la Toñi” cuando vio partir a su señora fue inmensa. Como en otras ocasiones no le fallaron los reflejos y en un instante recompuso la situación, explicándole a su madre:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Por fin se fue, dejará de atosigarnos con sus preguntas y continuas quejas. Recuperamos una habitación y si hacen falta, las otras tres, a estos chavales seguro que les gusta dormir en el pajar. Además ya no estaré todo el día pendiente de ellos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Su madre le reforzaba en sus convicciones:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Cuidar los niños?, eso será en la capital por si les secuestran, aquí en el pueblo los chavales siempre se han cuidado solos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Para concluir ambas sus reflexiones exclamando:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Que liberación!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo con los planes de la fiel sirvienta, los tres veraneantes se integraron en la cuadrilla de chavales del pueblo, que sumaban la treintena. Pasados los primeros días en que les tocó alguna novatada, y ser la risa de la cuadrilla, ante la ignorancia que manifestaban en el conocimiento de la vida rural, se encontraron perfectamente acoplados. Por la mañana en actividad individual, sacaban el ganado al campo, una vez reunida la vereda y fijado el turno de vigilancia de esta, se dividían en grupos para realizar actividades, de esas que ahora se denominan de aproximación a la naturaleza. Cada muchacho se juntaba en el equipo que le resultaba más atractivo, según que la actividad fuese terrestre, acuática o aérea. Para los más pequeños eran las terrestres, quienes dirigidos por algún mayor, se dedicaban a la caza del grillo u otros insectos. En general, algo sin excesivo grado de complejidad, como el arte del tiro con piedra a la lagartija, con posterior corte de rabo, para comprobar, una vez mas, que este se movía después de seccionado del cuerpo. Los de edad mediana preferían las actividades acuáticas, tales como la pesca de anfibios y empalado de ranas con juncos del río, aunque también cabía la variante de inflarla con aire mediante una paja introducida por la cloaca, para verificar que no podía sumergirse al volverla al agua. José Mari, que para algo estudiaba en los RR.PP. Jesuitas, explicaba cual misionero a los pobres indígenas, que era debido al principio de Arquímedes, a lo que los infieles le contestaban, que la rana flotaba porque estaba llena de aire, no por principios. Los mayores se dedicaban a observar a los pájaros, seguirlos con mucho cuidado, y una vez localizados sus nidos en los árboles, resquilar par&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV44qox3-cI/AAAAAAAAAB4/_WUcqFpVtLw/s1600-h/201+Cuadrilla.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286725317731809730" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 236px; CURSOR: hand; HEIGHT: 219px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV44qox3-cI/AAAAAAAAAB4/_WUcqFpVtLw/s200/201+Cuadrilla.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;a ver los polluelos recién nacidos. Hacia el mediodía, cuando subía la temperatura, se reagrupaban todos los muchachos. En estricto orden de combate, la armada invencible se dirigía al río, para realizar el abordaje del galeón pirata de los hijos de la Gran Bretaña. Por si hubiese alguna duda, estos últimos eran los bilbaínos, que es sobradamente conocido que siempre tuvieron gran afinidad con los ingleses. Desde balsas de juncos, los mas valientes intentaban tomar el fabuloso galeón, modelo cámara de rueda de camión, repleta de parches de guerra. Respecto a las vestimentas de los piratas eran dispares, había desde el sencillo modelo de Adán, pasando por calzoncillos blancos y calzoncillos grises, hasta los bañadores Meiba de los bilbaínos.&lt;br /&gt;Hacia mediados de Julio se iniciaron las trillas en la eras, primero la cebada, después el trigo. Para mediodía, cuando el sol apretaba, ya habían acarreado las gavillas y estaba lista la parva, entonces se uncía el ganado, al que se ataba detrás un trillo mediante una maroma. Posteriormente era preciso cargar peso en el trillo, así friccionaba con más fuerza sobre la mies para desgranarla. En el trillo, además de las personas que subían para hacer peso, siempre había dos utensilios: el botijo para refrescarse y una lata grande de bonito vacía y sin tapa, para recoger los excrementos del ganado, antes de que estos llegasen al grano. En esta tarea de la trilla siempre hubo una división de opiniones sobre su ejecución, mientras algunos eran partidarios de trillar con bueyes, lentos pero constantes e incansables, otros eran partidarios de trillar con mulos, obviamente mas rápidos y necesitados de relevo. La gente gustaba de subir en los más lentos, permitían la charla distendida, e incluso hacer punto las mujeres; por contra en los de mulos no subía nadie y se ponía una pesada piedra para compensar.&lt;br /&gt;El primer día de faena, antes de la hora, ya estaban todos los muchachos del pueblo dispuestos a ser lastre en los trillos, postergando su baño diario a la tarde, que falta les iba hacer. Nuestros impacientes veraneantes pidieron subir en uno tirado por mulos, pese a las advertencias a propósito de posibles mareos. Ya se vislumbraba “por aquel entonces” que a la juventud le gustaba la velocidad. Al principio todo fue bien, nada de mareos, la velocidad excitaba a los chavales, quienes enardecían al ganado, mientras el dueño con un cordel intentaba mantener los mulos serenos. El problema surgió cuando un mulo levantó el rabo y el dueño se apercibió que el animal necesitaba hacer sus necesidades, raudo gritó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Chaval coge la lata y ponla debajo del rabo!.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286724415789262082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 266px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV432IyA5QI/AAAAAAAAABw/Ic1ADvyWBgM/s400/Trilla" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;José Mari cumplió a la perfección la orden, poniéndose de rodillas colocó presto la lata debajo del rabo, pero olvido esta vez lo que le había dicho el R.P. Jesuita:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Las leyes de la física son inmutables en todo lugar y ocasión.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Debido a la inercia, producida por la velocidad que llevaba el trillo, la boñiga no cayó hacia abajo, sino se desplazó en sentido horizontal parando en la cara del veraneante.&lt;br /&gt;Un mes llevaba el muchacho en el pueblo y aún no tenía apodo, cosa rara; desde entonces a él, y a todos los que el puede representar, para diferenciarles del resto les denominamos con cariño “los veraneantes boñiga”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5912352731394111583-1599953903820506602?l=chelugarcia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chelugarcia.blogspot.com/feeds/1599953903820506602/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/el-milagro-de-san-roque.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/1599953903820506602'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/1599953903820506602'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/el-milagro-de-san-roque.html' title='XI Los veraneantes boñiga'/><author><name>© El autor: José Luís García Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13774426654450181776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCH3cbwt8RI/AAAAAAAAALM/yP7enMPvdPQ/S220/foto.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV42ItkQk2I/AAAAAAAAABg/BMCsvhiFKaw/s72-c/Seat+1400.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5912352731394111583.post-5305922631584844079</id><published>2009-01-01T02:23:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T11:22:32.293-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='12 Pan de plomo'/><title type='text'>XII Pan de plomo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En el pueblo el dinero era casi inexistente, los intercambios de bienes y servicios se hacían entre productos similares o a veces muy dispares, los economistas lo denominan “economía de trueque”. Así, se podía cambiar una finca grande por dos pequeñas, una finca por una casa y un corral, una vaca por un ternero y tres ovejas, una jornada de trabajo en el campo por una hermosa gallina. El ejemplo mas ilustrativo de la escasez de moneda es el del pan. Para finales de Agosto todos los labradores ya habían puesto a buen recaudo su cosecha de trigo, una vez limpiado de tierra y avena loca, yacía en sacos intentado burlar la voracidad de ratas, ratones y gorriones que pudiesen mermarlo en unos kilos. Durante el mes de Septiembre una parte se entregaba al SENPA y la otra se quedaba en casa para consumo do&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV475M2IIhI/AAAAAAAAACA/X30eOSTKxvY/s1600-h/90+Panaderor.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286728866466374162" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 237px; CURSOR: hand; HEIGHT: 187px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV475M2IIhI/AAAAAAAAACA/X30eOSTKxvY/s200/90+Panaderor.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;méstico. El trigo restante se iba entregando en sacos al molinero quien obtenida la harina detraía una parte proporcional de la misma, que consideraba pago por su trabajo, devolviendo la mayor parte a su propietario. Habían pasado los tiempos en que cada familia disponía de su horno o se llevaba a cocer al horno del concejo, ahora la harina almacenada se iba entregando a un panadero y este en función del peso en contraprestación entregaba unos vales canjeables por hogazas de pan, ejecutables cuando el consumidor lo desease, es obvio que el panadero aplicaba un margen al servicio prestado, devolviendo menos kilos de pan que de harina recibidos.&lt;br /&gt;En el pueblo siempre hubo un molino, situado a unos dos kilómetros, junto al río, y como corresponde un molinero que lo explotaba y atendía. Un hombre osco con aspecto descuidado y brutal, que aparecía por el pueblo en contadas ocasiones al año, siempre para comprar vino en la venta, se llamaba Juan, y nuestras madres nos tenían prohibido acercarnos a él. El sistema de acarreo del trigo y la harina, del pueblo al molino y viceversa, era semiautomático de tracción animal y con la participación voluntaria de la chavalería. Los jueves por la tarde daban fiesta en la escuela y coincidía con la jornada de acarreo del trigo y la harina. El molinero disponía de cuatro borricos, ponía en el lomo de cada uno un saco de harina en sentido transversal, daba la voz de salida y los cuatro burros solos marchaban hasta llegar a la plaza, allí el propietario de cada saco, previamente marcado, recogía su harina. Posteriormente si algún labrador del pueblo quería enviar trigo a moler hacía la operación inversa, con la diferencia de que en este segundo trayecto los muchachos del pueblo aprovechábamos para subirnos en los burros y hacer carreras, so pretexto de que era preciso guiarlos al molino. Cuando estábamos llegando, siempre fuera del alcance de una pedrada, nos bajábamos de los burros para volver al pueblo andando y el molinero que siempre descubría nuestra llegada, pese al ruido del molino, salía amenazante blasfemando.&lt;br /&gt;Años después cuando fui adulto, Nicasio que era de la edad de Juan, me contó la terrible historia del molinero:&lt;br /&gt;- En el pueblo siempre le vimos como un chico normal, tal vez no de los mas despiertos, pero siempre muy trabajador. Su padre era criado de Don Emilio el marqués y cuando el muchacho tuvo novia habló con el amo para solicitarle le cediese unas tierras en aparcería. Coincidió entonces que el viejo molinero, rentista de Don Emilio, quería abandonar el molino, y enterado este último de que Juan era fuerte y muy trabajador le propuso llevar el molino. Así se hizo y todo comenzó con buen pie, en aquel tiempo era conocido por lo bien que cantaba. Se casó y tuvo un hijo, eran una familia feliz, a los dos años tuvo el segundo y un mes después, la madre y los dos hijos se pusieron cianóticos y en tres o cuatro semanas murieron. El médico, a quién como siempre llamaron cuando ya no había remedio, afirmó que había sido un envenenamiento y el mismo día del entierro, ante la sospecha justificada de un homicidio, se personó la Guardia Civil y llevaron al molinero detenido. Días después apareció por el molino un médico forense y encontró el causante de la muerte: el plomo.&lt;br /&gt;Juan aprovechó los días próximos al parto de su mujer, que el molino estuvo parado, para hacer unas reparaciones. Llamó a un hojalatero para que protegiese los ejes de las muelas con chapa y evitar el desgaste de la madera contra la piedra. El hojalatero en su ignorancia soldó las chapas con plomo y al reanudar el trabajo el molino, el primer saco de harina molida se tragó todo el polvo de plomo que se desprendió por la fricción de los ejes. El maldito saco de harina de plomo fue con el que hicieron el pan para su casa, envenenó a su familia y a punto estuvo del costarle la vida a él, que se libró por ser mas grande. Cuando le dejaron libre lo único que dijo es que él también quería morir y desde entonces no ha parado de beber hasta que consiga envenenar su hígado”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286729380609200162" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 378px; CURSOR: hand; HEIGHT: 280px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV48XILVECI/AAAAAAAAACI/fHgSazpKOmY/s400/91+Molino.jpg" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5912352731394111583-5305922631584844079?l=chelugarcia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chelugarcia.blogspot.com/feeds/5305922631584844079/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/las-cuevas-de-los-moros.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/5305922631584844079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/5305922631584844079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2009/01/las-cuevas-de-los-moros.html' title='XII Pan de plomo'/><author><name>© El autor: José Luís García Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13774426654450181776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCH3cbwt8RI/AAAAAAAAALM/yP7enMPvdPQ/S220/foto.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV475M2IIhI/AAAAAAAAACA/X30eOSTKxvY/s72-c/90+Panaderor.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5912352731394111583.post-8865371525670871088</id><published>2008-12-30T15:04:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T11:22:11.685-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='13 La romería'/><title type='text'>XIII La romeria</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La Iglesia de mi pueblo no era ni grande ni pequeña, más bien proporcionada a la devoción de los feligreses que en ocasiones era alta y en otras más bien escasa. Aparte de un modesto altar de estilo barroco, presidido por un Cristo en la Cruz, y algunos grabados sobre el Nuevo Testamento, siempre tuvo tres imágenes: San Isidro, San Roque y la Virgen; que indefectiblemente sacaban en todas las procesiones, viniese a cuento o no. El primero, inconfundible con su pareja de bueyes siempre arando, era venerado como es obvio en su día y era el protagonista en rogativas u otros temas relacionados con el campo. Era un santo muy atareado al que pretendíamos volver loco, pues mientras uno le pedía agua para las patatas, el de al lado pedía sol para que madurase el cereal y un tercero rogaba para que sanase a la vaca enferma. El segundo era el patrón del pueblo, y tal vez por lo del perro muy querido por el pastor y los cazadores. Por último estaba la Virgen, que he dejado para el final por requerir una presentación mas larga. La Virgen de mi pueblo era como una muñeca a la que las niñas cambian de ropa en función del ambiente. Cuando llegaba Diciembre la ponían una túnica azul y la dedicaban la novena de la Inmaculada. El día de Viernes Santo la vestían con un sayal negro y pasaba a ser la Dolorosa. El 15 de Agosto festividad de la Asunción la cubrían con un manto blanco rematado con encajes de oro y la llevaban en procesión a su ermita. Si fuésemos rigurosos el nombre mas apropiado hubiese sido la Virgen del Apaño, porque servía para todo. Lo que me costó de niño entender que era la patrona solo cuando iba de blanco y que en la procesión del Viernes Santo no se debía gritar ¡Viva la Virgen!, por mucho que me pareciese que era la misma.&lt;br /&gt;En un otero a las afueras del pueblo estaba la Ermita de la Virgen de las Viñas y el día 8 de Septiembre, en una de las ocasiones de devoción exacerbada, todo el pueblo subía a la ermita para rendirle tributo a su patrona. Bueno sino era exactamente ese el sentido que les guiaba, eso era lo que decía el señor cura. A mí siempre me pareció que, al menos los hombres, subían a por el cuartillo y medio de vino que se repartía por cabeza, donativo de un indiano que a su vez puso el dinero para la restauración de la ermita y costeó el manto con bordados de oro que ese día lucía la Virgen. Allá él con su conciencia, no por el despilfarro, que su dinero lo podía gastar como le diese la gana, sino porque en la crónica negra del pueblo consta que el dinero lo hizo repartiendo latigazos a sus esclavos, que los tuvo, en la República Dominicana. No es preciso decir que con el atractivo del cuartillo y medio de vino, a la romería se sumaban gentes de todos los pueblos de la comarca. Finalizada la Santa Misa para mujeres, niños y ancianos, los hombres siempre se quedaron fumando fuera de la ermita, el personal se agrupaba por familias o cuadrilla de amigos para comer. Cuando finalizaba la comida, haciendo bueno el dicho “de la panza sale la danza”, las mozas bailaban, mientras los mozos canturreábamos jotas:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Yo tenía una novia rediós&lt;br /&gt;que no tenía&lt;br /&gt;de eso que se reza rediós&lt;br /&gt;en las letanías:&lt;br /&gt;Ni Virgo clemens rediós,&lt;br /&gt;ni Virgo potens,&lt;br /&gt;tampoco tenía rediós&lt;br /&gt;Virgo fidelis.&lt;br /&gt;¡Ay qui tollis!, ¡ay qui tollis!,&lt;br /&gt;¡ay pecata mundis!,&lt;br /&gt;¡ay miserere nobis!.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por la t&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV4tfJZBpWI/AAAAAAAAABI/7wK2xXv3Mfc/s1600-h/325+Fiestas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286713025699620194" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 251px; CURSOR: hand; HEIGHT: 144px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV4tfJZBpWI/AAAAAAAAABI/7wK2xXv3Mfc/s200/325+Fiestas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;arde se bajaba a la Virgen en procesión hasta la Iglesia del pueblo y mientras la muchedumbre lanzaba gritos de ¡Viva la Virgen!, los muchachos y muchachas íbamos bailando delante de ella. Finalizados los actos religiosos se daba paso a la fiesta pagana: baile en la Plaza Mayor; en otros tiempos a ritmos de dulzaina y tambor, ahora amenizados por una orquesta moderna.&lt;br /&gt;Ocurrió un año que del cha-cha-cha con las parejas sueltas se pasó a los pasodobles, estos ya agarrados De ahí directamente al pecado, unos boleros&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV4t_ofwndI/AAAAAAAAABQ/V8NXZx-kybg/s1600-h/326+Fiestas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286713583805177298" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 195px; CURSOR: hand; HEIGHT: 150px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV4t_ofwndI/AAAAAAAAABQ/V8NXZx-kybg/s200/326+Fiestas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; con los que las parejas comenzaron arrimarse y lanzarse algún achuchón. Cuando la señora Casilda, consiliaria de la Sección Femenina, se apercibió de la inmoralidad reinante en aquel baile infernal, se dirigió al cura para explicarle lo que estaba aconteciendo, debatido el tema, ambos fueron a buscar al alcalde para que detuviese aquella orgía desenfrenada, que había promovido e incluso financiado con fondos de las arcas públicas. El alcalde intentó escaquearse:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Hombre, ya se sabe que la juventud tiene la sangre ardiente.&lt;br /&gt;- No venga con excusas, que hasta casados hemos visto sobarse en público.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Le replicó la beata, a lo que el alcalde siguió argumentando:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Bueno, es que han bebido algo…y el cuerpo se pone más golfo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Finalmente los tres subieron al balcón de la Casa Concejo, y el Alcalde ante la presión de sus acompañantes se encontró forzado a lanzar un breve, pero explícito discurso: &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV4uTcaXdpI/AAAAAAAAABY/ElRfGtuZrp0/s1600-h/301+Fiestas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286713924158715538" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 169px; CURSOR: hand; HEIGHT: 229px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV4uTcaXdpI/AAAAAAAAABY/ElRfGtuZrp0/s200/301+Fiestas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Ante la inmoralidad reinante aviso: que&lt;br /&gt;o dejáis de achuchar o se suspende el baile.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Primero se oyeron silbidos, luego un abucheo generalizado y por último directamente todas las parejas se liaron con ellos a pedradas, excepto dos hermanas solteras muy feas que siempre bailaban de pareja entre ellas.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Ya dije que no era buena idea.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Exclamó el alcalde, mientras el trío se batía en retirada.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Sacrílegos! ¡Mas que sacrílegos! Han apedreado a un ministro de Dios.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Chillaba la beata al contemplar el incipiente chichón en la coronilla del cura.&lt;br /&gt;Callado esta dicho, pero lo diré: aquel año nos quedamos sin baile, pero reír, lo que nos reímos aquella tarde. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5912352731394111583-8865371525670871088?l=chelugarcia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chelugarcia.blogspot.com/feeds/8865371525670871088/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2008/12/el-marrano-del-arzobispo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/8865371525670871088'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/8865371525670871088'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2008/12/el-marrano-del-arzobispo.html' title='XIII La romeria'/><author><name>© El autor: José Luís García Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13774426654450181776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCH3cbwt8RI/AAAAAAAAALM/yP7enMPvdPQ/S220/foto.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV4tfJZBpWI/AAAAAAAAABI/7wK2xXv3Mfc/s72-c/325+Fiestas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5912352731394111583.post-3321103834516086595</id><published>2008-12-30T12:03:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T11:21:52.811-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='14 El olvido'/><title type='text'>XIV El olvido</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Llegó Octubre como todos los años y llegaron los vientos, las lluvias y las nieblas al páramo, pero no llegó la maestra. Ante esta situación sobradamente conocida, algunos vecinos se dirigieron al Señor Alcalde pedáneo Don Zacarías, quien dándose por enterado decidió llamar a Antonio a consulta. Tras barajar diversas hipótesis acerca de la ausencia de la maestra y visto que solo disponían de suposiciones decidieron como mejor solución ir a visitar, otro año mas, a Don Roberto.&lt;br /&gt;Llegados ante la puerta de casa del diputado, Zacarías gritó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Adelina! ¿Se puede?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Adelina salio rauda con el dedo índice cruzado de los labios pidiendo silencio, explicando que el diputado se encontraba preparando un discurso. Cuando se hizo el silencio, pudieron escuchar el final:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- …de nuestra Patria, que es una unidad de destino en lo universal.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Don Zacarías miró a su compañero y exclamó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Suena bien, ¿Verdad?, si yo hubiese tenido el pico de oro que tiene este hombre, de que iba haber sido yo labrador.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Al momento apareció Don Roberto sudoroso, con el rostro enrojecido, manifestando con sus ademanes cierta excitación tendente a la euforia. Según se percató de la presencia de visitantes dijo:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Disculpen ustedes…, señores…, llevo toda la mañana concentrado en el trabajo y no he advertido su presencia.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Antonio quedó alelado con cara de asombro, mientras pensaba:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Ustedes, señores?, o se ha vuelto muy fino o le han atontado del todo en la capital, para colmo dice que trabaja.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Como en ocasiones anteriores el Alcalde tomó la palabra para explicar la situación por la que nuevamente pasaba la instrucción pública en el pueblo, pero esta vez no hizo falta, según inició su exposición el diputado le cortó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Mira que se me pasó avisarles que se ha iniciado la concentración escolar.&lt;br /&gt;- ¿La qué?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Exclamaron sus dos interlocutores al unísono.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Si hombre, este curso se cierra la escuela del pueblo y los chavales acudirán en transporte gratuito a las Escuelas Graduadas que hay en la cabecera de comarca. Lo que ha ocurrido es que el dispositivo no se ha completado por falta de tiempo y probablemente hasta la semana que viene no empezará el autobús a recoger a los muchachos.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Por primera vez se cumplió una promesa, en el pueblo se dejó de oír para siempre el vocerío de los chavales en el recreo o al salir de la Escuela.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5288948064982941778" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 202px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SWYePjjMQFI/AAAAAAAAAEI/rvJ9aRJ2Jho/s320/141+Ni%C3%B1os+Pueblo.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Unos días antes de la Navidad apareció el cura azorado en casa del Alcalde con una carta en la mano, venía corriendo, casi sin aliento, exclamando:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Ha escrito el Arzobispo! ¡Ha escrito el Arzobispo!&lt;br /&gt;- ¡La jodimos!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Fue la resignada respuesta de Don Zacarías temiéndose lo peor: otra visita pastoral.&lt;br /&gt;El Alcalde fue leyendo la carta con detenimiento, en la misma quedaba claro que debido a la progresiva disminución del “censo de almas” existentes en el pueblo y la desaparición de la catequesis, el Arzobispo asumía la decisión de que la parroquia del pueblo fuese atendida por el cura del pueblo mas próximo. Don Servacio debía incorporarse en la Parroquia de un barrio del extrarradio de la capital, trabajo que compartiría con el de capellán de un convento de monjas. En la carta recalcaba que la realización de los oficios y el servicio a los fieles continuarían prestándose con idéntica dedicación como venía haciéndose. Según iba leyendo el Alcalde la carta, el cura se iba poniendo nidrio, lanzándole preguntas, que su interlocutor no respondía:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Pero como voy a ejercer yo en un barrio de obreros?&lt;br /&gt;- ¿A mi edad vivir con unas monjas?&lt;br /&gt;- ¡Traer un cura de otro pueblo! ¿A quien se le a ocurrido tamaño disparate?&lt;br /&gt;- ¡Tendrá usted que hacer algo!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Finalizada la lectura de la carta por el Alcalde, éste con la vista perdida en el infinito, mantuvo un rato de silencio con actitud de profunda reflexión, después pasó a responderle:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Usted hará en un barrio lo mismo que aquí, lo que siempre dijo Quico: no pegar una palo al agua, por muchos obreros con los que conviva.&lt;br /&gt;- En cuanto a lo de vivir con unas monjas entiendo que le reviente, le impondrán sus horarios y sus costumbres del convento, mientras que aquí con su ama de llaves hacía lo que le daba la gana.&lt;br /&gt;- Respecto a lo de su marcha del pueblo, francamente imprescindible en el pueblo no es. Viene otro cura a decir las misas, asunto resuelto.&lt;br /&gt;- Lo último que me pregunta de ¿qué voy hacer yo?: decirle adiós.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Al inicio del invierno Tomas el guarnicionero recogía el taller y marchaba a trabajar a la capital. La razón era contundente, desde que se adquirió el primer tractor en el pueblo la venta de arreos y guarniciones para el ganado había descendido a menos de la mitad e idéntico provenir esperaba en el resto de pueblos de la comarca. &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los hombre y mujeres de Villanueva o Villavieja, de Arriba o de Abajo, es lo mismo, emigraron a las grandes ciudades donde supieron ganarse las lentajes con la misma dignidad con que lo habían hecho antes. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La forma de producción en el campo, &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV88Z5wK_4I/AAAAAAAAADg/xY4-cM75Xk8/s1600-h/38+Tractor+abandonado.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5287010903253516162" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 271px; CURSOR: hand; HEIGHT: 201px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SV88Z5wK_4I/AAAAAAAAADg/xY4-cM75Xk8/s320/38+Tractor+abandonado.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;que durante siglos había conformado una sociedad rural estable cambió radicalmente. Casi a la vez que la mecanización de la producción llegó la concentración parcelaría y en una década de cada diez labradores solo quedó uno. El mundo de los artesanos y los servicios prácticamente desapareció de los pueblos. Pasaron a comprar productos manufacturados y recibir los servicios desde las ciudades. Estábamos siendo testigos, sin tener ninguna conciencia, de la mayor revolución social desde que el hombre dejó de ser nómada para establecerse como agricultor. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El pueblo se quedó vacio sin niños, sin maestro, &lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5288955753773906066" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 242px; CURSOR: hand; HEIGHT: 168px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SWYlPGhzuJI/AAAAAAAAAEQ/61F7nBHL-RQ/s200/142+Palomar+abandonado.jpg" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;div align="justify"&gt;sin cura, sin artesanos, sin taberna, hasta las palomas marcharon. Se fueron todos por la nueva carretera, ¡vaya sarcasmo! ¿carreteras para emigrar? El pueblo quedó frio en invierno y en verano, sumido en una densa niebla de olvido, sin el calor que daban antes las personas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;De los hijos de aquellos emigrantes salieron médicos y abogados, torneros y albañiles, ladrones y jonkis, todos ellos dotados de algún gen no identificado que ha hecho que en el siglo actual vuelvan cada verano a las fiestas de la Virgen y San Roque. Durante una semana se beben un garrafón de zurracapote, limonada o kalimotxo, roban besos a las muchachas en las verbenas e intentan tener algún revolcón con alguna o viceversa, aunque es mas frecuente que el revolcón lo tengan con alguna vaquilla. De regreso a la capital dicen que estuvieron en “las fiestas de mi pueblo” y en una página Web cuelgan unas fotos con un aviso desafiante: “como las fiestas de Villanueva no hay otras en el mundo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5912352731394111583-3321103834516086595?l=chelugarcia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chelugarcia.blogspot.com/feeds/3321103834516086595/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2008/12/la-carta-de-don-jun.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/3321103834516086595'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5912352731394111583/posts/default/3321103834516086595'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chelugarcia.blogspot.com/2008/12/la-carta-de-don-jun.html' title='XIV El olvido'/><author><name>© El autor: José Luís García Ruiz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13774426654450181776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/TCH3cbwt8RI/AAAAAAAAALM/yP7enMPvdPQ/S220/foto.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_o4WTw269lj4/SWYePjjMQFI/AAAAAAAAAEI/rvJ9aRJ2Jho/s72-c/141+Ni%C3%B1os+Pueblo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
